El Campus Pilar de la Universidad Austral será sede a finales de mes de la Robocom 2016, la competencia en la que alrededor de medio centenar de robots se enfrentarán en tres disciplinas: una lucha tipo sumo -en la que deberán sacar del campo a un oponente-, una carrera de velocidad y otra en la que deberán salir de un laberinto sin ayuda.
En su cuarta edición, la Robocom se celebrará el 27 de agosto y contará con dos categorías, una apuntada a estudiantes de escuelas no técnicas y otra que formará parte del cronograma de la Liga Nacional de Robótica.

La primera está dirigida a estudiantes de colegios no técnicos y ya cuenta con 65 inscriptos que participarán en 15 equipos.

A ellos "les damos un curso dos meses antes (del certamen) y un kit de robótica. Terminan de armarlo" fuera del curso y vuelven para la competencia, explicó a Télam Ignacio Nuñez, coordinador de la Robocom 2016.

Por otro lado, está la competencia que es parte de una de las fechas de la Liga, en la que hay tres disciplinas y se espera que participen unos 50 robots.

Una de ellas es el sumo, en donde los robots tienen que cumplir con dos requisitos: tener un tamaño de 20 centímeros por 20 centímetros y un peso máximo de tres kilos, además de la imposibilidad de usar sensores comerciales, porque la idea es incentivar que sean los propios participantes los que desarrollen tanto el software como el hardware, explicó Nuñez.

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Más allá de estos parámetros, "hay variedades. Algunos, por ejemplo, tienen una pala mecánica para levantar al oponente y sacarlo del Tatami", explicó a esta agencia el joven estudiante de Ingeniería y CEO de Sirius, una empresa desarrollada en la misma universidad.

Además, está la carrera, que según explicó Nuñez compiten de a dos robots y "es más parecida a un scalextric con la diferencia de que el robot se maneja solo".

Finamente está el laberinto, en el que los robots son "autotripulados" (autónomos) y "tienen sensores que van detectando las paredes, y tienen que salir en el menor tiempo posible" del circuito, explicó.

En estas disciplinas que forman parte de la Liga competirán participantes de la Universidad Tecnológica Nacional de Bahía Blanca, "que son referentes en la Robótica"; el Colegio Lasalle de Florida y la Universidad Austral", entre otros.

Además, "hay una categoría de robots libres, de gente que no representa ninguna entidad educativa. Suelen ser ex alumnos que se quedaron copados y siguen compitiendo, incluso vienen con su hijos", explicó Nuñez.

"El primer certamen lo hicimos en 2012 y participaron 20 robots. El año pasado tuvimos 50", detalló el joven, y estimó que este año habrá una concurrencia similar a la de 2015.

"Este tipo de competencia fomenta que esta gente no se vaya del país", explicó Nuñez, y recordó que "el problema que tuvimos siempre es que nuestros profesionales se terminaban yendo al exterior para ejercer la profesión porque no encontraban lo que necesitaban tecnológicamente".

Finalmente, agregó que "para hacer un robot, no se necesita más que una computadora y conexión a Internet. El capital principal de la informática es el capital intelectual".