Unos 126 postulantes se presentaron para cubrir el puesto de los camaristas Sal Llargués y Piombo, quienes renunciaron a sus cargos tras la polémica que causó un fallo en el que redujeron la pena a un abusador de un niño, al considerar que tenía "una inclinación homosexual".
Unos 126 postulantes se presentaron para reemplazar a los ex jueces de la Cámara de Casación Penal de La Plata Benjamín Sal Llargués y Horacio Piombo, quienes renunciaron a sus cargos el año pasado, tras la polémica que causó un fallo en el que redujeron la pena a un abusador de un chico de 6 años porque el niño tenía "una inclinación homosexual".

Según se publicó el martes en el Boletín Oficial, los 126 candidatos, entre los que figuran fiscales y platenses con diversos cargos en la Justicia provincial, rendirán sus exámenes el 16 de septiembre próximo.
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El proceso de la cobertura de los cargos vacantes iniciado por el Consejo de la Magistratura concitó una fuerte expectativa por estar en juego cargos de muy alta jerarquía, ubicados en el peldaño anterior al de los ministros de la Suprema Corte.
Entre los que se anotaron figuran la fiscal de juicio María Florencia Budiño, el juez del Tribunal Oral en lo Criminal 4, Emir Caputo Tártara, la Defensora Oficial Verónica Garganta, hermana del fiscal Alvaro Garganta y la jueza de Garantías Marcela Garmendia.
Luego de realizar las evaluaciones, el Consejo elaborará una terna por cada uno de los cargos vacantes que será girada al Ejecutivo. Finalmente será la gobernadora María Eugenia Vidal la que envíe al Senado el pliego de los postulantes a cubrir los cargos.
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La Suprema Corte fue la que revocó el polémico fallo y restableció la pena original de seis años de prisión contra el abusador del niño, el vicepresidente del Club Florida, Mario Tolosa.
"Irrazonable y arbitrario" fue la calificación que utilizó la jueza de la Suprema Corte Hilda Kogan, al que adhirieron el resto de los magistrados, al fallo de Casación que redujo la pena a Tolosa.
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Tras la repercusión que generó la difusión del fallo, los jueces dejaron de ser profesores de Universidad Nacional de La Plata y de la UBA y fueron también separados de algunos organismos que integraban.
En forma paralela, legisladores de diversas bancadas impulsaron un nuevo jury, que se sumó a otro que tenía como protagonistas a ambos magistrados en relación a otro fallo controvertido. En ese contexto, Piombo y Sal Llargués presentaron sus renuncias por lo que quedaron vacantes ambos cargos.