Gimena Luz Figueroa
Gimena Luz Figueroa

En un año con subas elevadísimas, la población comienza a recortar gastos prescindibles como los de esparcimiento. "En mayo la recaudación neta estuvo un 50 por ciento abajo", sostuvo el presidente de AADET, Sebastián Blutrach, en diálogo con minutouno.com.


En medio de un año de crisis e importantes aumentos -que en muchos casos llegaron al 500 por ciento, lo que afectó de manera directa al bolsillo de la población-, unas de las principales víctimas fueron los teatros. La gente, al momento de decidir en qué gastar su dinero, dejó de comprar su entrada para ver un espectáculo teatral, lo que generó una importante crisis en el sector.

Los empresarios teatrales admitieron que "sufrieron un caída natural del público en medio de un año convulsionado" al mismo tiempo que detallaron que "al mes de agosto hay menos propuestas y que viene más lenta la organización para la temporada de verano".

En este marco, el presidente de la Asociación Argentina De Empresarios Teatrales (AADET), Sebastián Blutrach, describió la situación a minutouno.com: "Este año en general hubo una bajada a partir de marzo que se hizo más pronunciada en abril y luego se recuperó en las vacaciones. Pero después bajaron muchas obras y hay menos propuestas que se están sintiendo en la programación del verano que viene más lenta que lo habitual".

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Blutrach puntualizó respecto a los porcentajes tanto en espectadores como en recaudación comparado con el 2015. "Respecto al año pasado, mes contra mes en abril hubo una caída de espectadores del 9 por ciento, en mayo del 23, en junio del 4 y en las vacaciones hubo una recuperación de casi un 9 por ciento empujado por los infantiles. Mientras que en cuanto a la recaudación la caída ha sido más fuerte porque, sin contar la inflación, en abril aumentó un 5 por ciento, o sea un 40 abajo; en mayo cayó un 5 por ciento, es decir un 50 por ciento abajo, (todo si tomamos un 44 por ciento de inflación interanual, explicó). En junio subió un 20, es decir un 30 por ciento abajo y en julio un 52 que nos ponen por arriba del año pasado".

"El golpe más fuerte fue en mayo porque fue cuando llegó el tarifazo, que se sintió no sólo en los bolsillos sino que fue la primera percepción anímica que hizo que la caída sea más grande", remarcó.

El empresario teatral admitió una incertidumbre "generalizada" de cara a la programación en el verano. "La incógnita es cómo va a evolucionar esta bajada en el consumo que en definitiva es lo que nos hace a los productores ser más conservadores y cuidadosos al producir y provocar esto de que haya menos contenidos de los que venía habiendo".

"Ya desde el año pasado Mar del Plata no tuvo un buen año y eso repercute en las expectativas para este, más teniendo en cuenta en año calendario que estamos teniendo que a nivel consumo es delicado. Es una época de ir con cuidado en cuento a asumir riesgos y nuestra actividad es de mucho riesgo", enfatizó a este sitio.

Por último, rescató que "por suerte el público argentino es teatrero y siguen los grandes éxitos como Toc-Toc, Nuestras mujeres, el show de Martín Bossi, El Quilombero, El otro lado de la cama, Como el culo".