Se trata del 54% del total. La presión impositiva es más elevada que Estados Unidos y Brasil. Los empresarios se quejan por la competitividad que está destruyendo a la industria.
De los 10 mil pesos de un auto, 5.500 son de impuestos. Así los empresarios se quejan de la falta de competitividad ya que la presión impositiva termina siendo más elevada que Brasil, México o inlcuso, Estados Unidos.

Por demás está decir que los autos en argentina son caros. En el mercado hay tan solo diez marcas por debajo de 200 mil pesos. El más barato cuesta alrededor de 180 mil pesos. Se trata de un valor más alto que Brasil.

En toda la cadena de producción y comercialización de un auto se paga 21% de IVA, 9,13% de Ingresos Brutos, 7,69% de contribuciones patronales y ART, 4,5% de Ganancias, 4,15% de aranceles, 2,76% de tasa municipal, 2,76% de impuesto al cheque, 2,48% por impuesto a los sellos, inmobiliario y otros, y 0,34% de impuestos a las participaciones societarias.

"Entre estos impuestos se encuentran algunos muy distorsivos, como los ingresos brutos provinciales, las contribuciones sobre el trabajo, la tasa de seguridad e higiene y sellos, los cuales se acumulan en cascada sin poder eliminarse o compensarse", indicó un cálculo conjunto de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) y la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara).

El Gobierno comenzó a implementar políticas al respecto cuando a comienzos de junio creó la Comisión de Análisis para la Reforma Tributaria, en el Ministerio de Hacienda. "Está claro. En la Argentina hay muchos sectores donde la presión tributaria afecta los precios finales y por eso vamos a revisar la estructura tributaria completa no sólo para promover el consumo, sino también la inversión", dijo a LA NACION una fuente oficial.

"El peso de los impuestos en la industria automotriz, que no es muy diferente del de la industria en general, abre el debate sobre la competitividad sistémica",
señaló Dante Sica, director de la consultora Abeceb. "Es muy difícil competir con los autos coreanos o japoneses en Colombia, Chile o Perú con esta estructura", agregó el experto, que ve un leve repunte de la venta este año y "brotes verdes" en 2017 con un leve despegue brasileño.