Se trató de una jornada en el marco del Día del Niño organizada por la Subsecretaría de Juventud, en la que participó el propio líder joven PRO. Allí, todo el equipo de voluntarios vistió las pecheras de "Soy Joven".

Como parte de la celebración del Día del Niño, la Subsecretaría de Juventud organizó diversas actividades en el país. En una de ellas, "Piter" Robledo, el líder de los jóvenes PRO, repartió hamburguesas a decenas de chicos que se acercaron a festejar su día en la villa "La Cava" de la localidad de San Isidro.

Sin embargo, lo que más llamó la atención fue que todo el equipo de voluntarios vistió pecheras de "Soy Joven", programa de voluntariado que depende de la Subsecretaría de Juventud del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. El propio Robledo encabezó dos de las reuniones y documentó su jornada voluntaria a través de su cuenta en Twitter.

En las redes sociales comenzaron a surgir las comparaciones entre los jóvenes voluntarios y los militantes de "La Cámpora" al recordar un viejo episodio de las inundaciones de La Plata. Vale recordar que durante la tragedia que afectó a la capital bonaerense en 2013, los jóvenes kirchneristas organizaron la ayuda a los damnificados utilizando pecheras de la agrupación.

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No es la primera vez que "Piter" se ve involucrado en polémicas. En mayo pasado, tras la denuncia de gremios estatales de que el subsecretario de Juventud nacional despidió a 35 empleados de su área sin previo aviso ni justificación legal, se conoció que Robledo cubrió 18 de esos puestos con militantes del PRO.

Sin embargo, las travesuras de Robledo no terminan allí. Un mes más tarde, el subsecretario Nacional de Juventud tuvo que salir a pedir disculpas luego de que impulsara un proyecto de ley para derogar definitivamente el Servicio Militar Obligatorio, copiando una iniciativa del bloque de diputados del Partido Socialista presentada a principios de mes.

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El ahora líder de la Juventud PRO saltó a la fama en 2013 cuando denunció haber sido golpeado ferozmente por dos alumnos de un colegio católico que le recriminaron su condición de homosexual durante una fiesta celebrada en una casa de San Isidro. "El Papa es argentino, no puede haber putos argentinos", fue lo que había asegurado haber escuchado Robledo por dos alumnos del Colegio Educativo Carmen de Arriola Marín en el momento en el que se encontraba de la mano de su pareja.