El ataque terrorista ocurrió en la ciudad turca Gaziantep, en el sureste de ese país a unos 50 kilómetros de la frontera siria. Se trata de un lugar de pasaje de miles de refugiados. Los restos de un chaleco de explosivos fueron hallados en el lugar del atentado
Un atentado extremista con bomba durante una fiesta de casamiento en la ciudad turca Gaziantep, en el sureste del país, causó al menos, 51 muertos y 69 de heridos, 17 de gravedad, informó el presidente de ese país en conferencia de prensa.

El gobernador de la provincia, Ali Yerlikaya, calificó el hecho como "un horrible atentado terrorista que dejó numerosas víctimas", sin aclarar posibles responsables, según la agencia de noticias pública Anatolia.

"Es un ataque bárbaro. Todos los grupos terroristas tienen como blanco a Turquía: el PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistan), Daes (acrónimo en árabe del Estado Islámico) y el Movimiento Gülen. Pero si dios quiere, nosotros venceremos", declaró a la televisión estatal el vice primer ministro Mehmet Simsek.

Según la cadena NTV que la explosión tuvo lugar poco antes de la medianoche durante la celebración de una fiesta de casamiento que se realizaba en los jardines de un céntrico salón de fiestas de Gaziantep.

El diputado del partido gubernamental AKP Mehmet Erdogan, aseguró en un mensaje en Twitter que podría tratarse de un atentado suicida perpretado por el grupo islamista radical Estado Islámico (EI), reportó la agencia de noticias EFE.

El sudeste turco fue sacudido esta semana por tres atentados que dejaron 14 muertos y 200 heridos y fueron atribuidos por Ankara a la guerrilla kurda del PKK.

Gaziantep, centro neurálgico del sur de Turquía, a unos 50 kilómetros de la frontera siria, es un lugar de pasaje de miles de refugiados sirios que huyen de la guerra en su país. Sin embargo, el gobierno turco sostiene que la zona cuenta con una presencia importante de guerrilleros kurdos y es la retaguardia para numerosos movimientos armados sirios y yihadistas.

Turquía, miembro de la OTAN, sufrió este año una sangrienta serie de atentados extremistas, que causaron centenares de muertos y fueron reivindicados por el EI y el PKK, agrupación separatista considerada "organización terrorista" por el gobierno turco. Asimismo, el 15 de julio, el país fue sacudido por un intento de golpe de Estado por un sector de las fuerzas armadas contra el presidente islamista Recep Tayyip Erdogan. La intentona golpista dejo 270 muertos y más de 2.000 heridos.

Pocos días antes del fallido golpe, tres supuestos suicidas del EI mataron a 44 personas en el principal aeropuerto de Estambul, en uno de los más mortíferos de una larga serie de ataques durante este año.