Los vertidos de la pastera de UPM derivarán hacia el Río Uruguay, compartido por ambos países. Los asambleístas de Gualeguaychú habían anticipado que "están dadas las condiciones" para un nuevo conflicto bilateral. En diálogo con minutouno.com el activista uruguayo Raúl Viñas aseguró que la planta "no da trabajo" a su país.
El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, elogió el martes la actitud de su par argentino, Mauricio Macri, al afirmar que le dio el aval que le dio para la construcción de un nueva planta de celulosa, cuyos vertidos derivarán finalmente hacia el Río Uruguay, compartido por ambos países.

La nueva planta se ubicará en el centro del país vecino, a unos 25 kilómetros al oeste de la ciudad de Paso de los Toros, según se desprende de los datos que brindó el mandatario uruguayo. Según consignaron medios locales, Vázquez dio otra novedad trascendente ayer: habló el lunes con Macri y éste le habría señalado que no tiene objeciones a la instalación de la nueva planta de UPM.
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La noticia provocará la reacción de los asambleístas, quienes años atrás rechazaron de modo vehemente la instalación de la primera planta de Botnia UPM en Fray Bentos a orillas del río Uruguay. El conflicto entre la Argentina y Uruguay se elevó hasta los tribunales internacionales de La Haya.
El activista Raúl Viñas, de Movimiento por un Uruguay Sustentable, explicó a minutouno.com que la principal contra que encuentran en la construcción de una nueva planta es que "hace que en Uruguay se reafirme el modelo extractivo primario de estas empresas en zonas francas, que no sirven económicamente".

"Hemos creado un grupo de estudio para analizar todos los factores relacionados con este incremento de la posibilidad de construir celulosa en Uruguay. La empresa UPM no ha declarado aún que construirá esta planta, pero el Presidente ya anticipó que tiene el aval argentino", detalló.

Asimismo, criticó el argumento de que esta planta brindará trabajo a su país. "Es mentira que nos de trabajo: hay 8 mil puestos cuando se está construyendo, pero después son sólo 300 empleados. Además, estas empresas no tienen inversión: viene todo de sus países proveedores".

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En este marco, un mes atrás, asambleístas de la ciudad entrerriana de Gualeguyachú ya habían manifestado su preocupación ante la posibilidad de que Uruguay autorizara la instalación de una la fábrica de celulosa sobre el río compartido y pidieron al gobierno de Macri que "tome cartas en el asunto" de forma urgente.

Asimismo, hablaron del "sadismo tremendo" que parece ejercer con estas iniciativas el presidente uruguayo, tras el conflicto por el desembarco de Botnia UPM. Los ambientalistas habían solicitado una reunión con el intendente de Gualeguaychú, Martín Piaggio, para expresar su preocupación y comenzar a delinear acciones conjuntas.

El abogado e integrante de la Asamblea Ambiental Martín Alazard cuestionó la iniciativa revelada en Uruguay al señalar que "nos causa muchísima preocupación". Con esto, dijo, "están dadas todas las condiciones para que se produzca un nuevo conflicto con Uruguay".

"Es como que Tabaré Vázquez, con un sadismo tremendo gozara de anunciar e inaugurar una pastera nueva en cada presidencia que desempeña", añadió en alusión a que en su primera gestión de gobierno habilitó las obras para que se levantara la sede de UPM en la costa uruguaya del río compartido con Argentina.