La primera medalla de oro para el fútbol brasileño en toda la historia de los Juegos Olímpicos se celebró de manera contundente en el estadio Maracaná y fue Neymar, líder del Scratch que venció a Alemania por penales en la final, el más efusivo a la hora de festejar.
Ante esto, el Comité Olímpico Internacional puso sus ojos precisamente en el astro brasileño por la vincha que utilizó en la celebración, en la que podía leerse la frase "100% Jesús".

El COI se comunicó con la Confederación Brasileña de Fútbol para comunicarle su rechazo a la manifestación religiosa exhibida por el jugador, dado que habitualmente se pena a los atletas que muestren alguna manifestación política, comercial o religiosa.

Pese a esto, se descarta que haya algún tipo de sanción para Neymar, que suele tener este tipo de manifestaciones religiosas cada vez que encuentra la oportunidad.