El intendente de la capital neuquina, Horacio Quiroga, opinó que en la elección de la reina de Neuquén "tiene que haber un sentido estético porque no estamos eligiendo al mejor plomero", al referirse a la polémica desatada por el reglamento del concurso de belleza que prohíbe tener hijos. Por este motivo, la modelo de la localidad de Centenario Tamara Fernández fue sacada de la competencia a fines de mayo a pesar de haber ganado.
El jefe comunal, en declaraciones a la prensa, señaló que "estamos eligiendo a la reina de la ciudad. Tiene que tener personalidad, conocimientos; tiene que sentir a la ciudad y esto también tiene que formar parte de la evaluación del jurado. Tiene que haber un sentido estético porque no estamos eligiendo al mejor plomero de la ciudad; no estamos eligiendo el gasista, el carpintero o el oficial ayudante de la construcción. Estamos eligiendo a la reina".

Por su parte, el director de Ceremonial y Protocolo aclaró que el requisito de no estar casada y no tener hijos o personas a cargo, "tiene que ver con una cuestión de disponibilidad horaria y de participación".

"Qué más lindo que tener una reina que pueda participar de un certamen superior, donde no tener personas a cargo es un requisito relacionado más que nada con una cuestión de tiempo", agregó.

El funcionario recordó que el año pasado, "hubo una candidata trans que fue elegida Miss Ciudad y una chica con capacidades diferentes que tuvo la misma posibilidad de integrarse al grupo que el resto de las participantes".

La subsecretaria de Derechos Humanos de Neuquén, Alicia Comelli, denunció ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, Xenofobia y el Racismo (Inadi) a la municipalidad de la capital provincial por el reglamento para la elección de la reina de la ciudad mientras que la Subsecretaría de las Mujeres de Neuquén sugirió a los municipios suspender los concursos de belleza.

En tanto, el bloque de concejales de UNE-Neuquén Puede presentó el martes un proyecto de ordenanza para prohibir el concurso de belleza por considerarlo una práctica sexista, que "constituye un acto discriminatorio y de cosificación de la mujer, que vulnera la legislación internacional, nacional y provincial en términos de erradicar la violencia simbólica contra las mujeres", según afirmó el edil Fernando Schpoliansky.