El fallo es histórico: es la primera vez que un conductor recibe la pena máxima posible por tener más alcohol del permitido en sangre. El hombre, de 30 años, estará encerrado en la cárcel de Contraventores de Pompeya.
Un taxista que en diciembre del año pasado condujo borracho y se subió a la vereda deberá pasar diez días preso en la Cárcel de Contraventores de Pompeya.

El 28 de diciembre, un peón de taxi tucumano, de 30 años con residencia en San Telmo, conducía un taxi en Irigoyen al 300, en el barrio de Monserrat, cuando se subió a la vereda y continuó su "camino". La Policía vio el episodio y logró que frene. En el vehículo había dos botellas vacías de cerveza, según pudo saber Clarín.

El taxista se mostró furioso e incluso quiso golpear con un cabezazo al efectivo que lo paró. Fue detenido, finalmente, por resistencia a la autoridad. El control de alcoholemia arrojó que tenía 2,6 gramos de alcohol por litro de sangre; para los conductores profesionales, hay tolerancia cero.

El fallo es histórico: es la primera vez que un conductor recibe la pena máximo posible por tener más alcohol del permitido en sangre.

El taxista tucumano deberá cumplir su condena de 10 días en la Cárcel de Contraventores de Pompeya.