El beneficio por compras en el exterior volvió a ser habilitado en un momento crítico para el consumo interno y afectaría a la venta de productos nacionales.
La mayor demanda externa en detrimento de las adquisiciones de origen nacional, no colaborará en reducir la inflación pero sí podría impulsar los despidos en las pymes, vaticinaron.

Así lo advirtieron los economistas Eduardo Luis Fracchia y Carlos Marcelo Belloni, del IAE Business School, la Escuela de Negocios de la Universidad Austral, tras el anuncio oficial sobre el nuevo sistema para comprar en sitios del exterior.

El incremento en el tope del monto y en la cantidad de compras anuales podrían impulsar las importaciones en detrimento del comercio local.

El diferencial de precios es una variable clave dado que según CAME, los valores promedio de una amplia gama de productos pasibles de importación serían 67% menores a los locales.

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Además el impacto posiblemente sea mayor al esperado ya que el comercio electrónico es una actividad que creció 60% promedio en los últimos tres años y se espera que continúe con esa tendencia en 2016 (CACE).

La pérdida de competitividad de la economía es otro factor relevante, advirtieron Fracchia y Belloni y señalaron que entre enero de 2014 (cuando se impusieron las restricciones) y junio de 2015, la apreciación del tipo de cambio real fue de 12% respecto del dólar y de 23% respecto del multilateral.

El sistema de compras al exterior por Internet con entrega "puerta a puerta", que comenzó a regir el viernes pasado, hará que la industria nacional deba competir con la importación hormiga de productos importados con un precio 67% inferior en promedio, incluyendo la tasa de impuesto del 50%, advirtió la Confederación de la Mediana Empresa (CAME).

La consultora de consumo masivo Focus Market, a cargo de Damián Di Pace, elaboró un informe sobre el puerta a puerta y recordó el alerta de la CAME en relación con los precios bajos con que ingresarán los productos extranjeros en la importación hormiga.

Al enumerar una serie de alertas en relación con el sistema, el informe indica que se da en un contexto de caída de la actividad económica en el mercado interno, con una contracción de las ventas minoristas del 6,8 % en los primeros siete meses del año.

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De acuerdo con la CAME, la industria nacional debería competir contra la importación hormiga de productos importados con un precio 67 % inferior en promedio, incluyendo la tasa de impuesto del 50 %.

En el caso de los productos chinos, se venden con free shipping (sin costo de envío), lo cual es una estrategia para lograr precios de dumping, es decir, por debajo del costo de comercialización real, lo que compite deslealmente con el mercado local, indicó el relevamiento.

En un listado, la consultora recordó las principales características del sistema que indica que en caso de importar un paquete no podrá superar los 50 kilos de peso, no podrá estar valuado en más de US$ 1.000 y no podrá contener más de tres unidades de la misma especie para el caso de los couriers.

Para el caso del Correo Argentino, el paquete debe pesar dos kilos o menos y tener un valor de hasta U$S 200.

Para el caso de los couriers se podrán recibir hasta cinco entregas al año por persona, y para el caso del Correo Argentino no tiene límite la cantidad de envíos.

Para los couriers no se aplica el 50% de la tasa de impuesto, ya que el tributo a cobrar dependerá de la posición arancelaria del bien, que contempla el origen y las características.
Una vez efectuado el pago, el comprador podrá recibir el envío en su domicilio y deberá notificar electrónicamente su recepción a la AFIP.

El trámite deberá ser realizado dentro de los 30 días corridos de la recepción en la web de la entidad y el comprador no podrá volver a recibir otros pedidos hasta tanto no cumpla con este requisito.