Oscar Ruggeri es seguramente uno de los defensores argentinos más emblemáticos de todos los tiempos. Famoso por su personalidad y su juego fuerte, el Cabezón fue emblema de la Selección argentina campeona del Mundial de México 86 y dejó una marca imborrable por estos lados.
Lo cierto es que, 30 años después de aquella consagración en el estadio Azteca, otro Ruggeri asomó en el fútbol grande. Se trata de Stephan, uno de los hijos del ex defensor, que con 19 años tuvo su debut en la Primera de Crucero del Norte de Misiones.

Pero claro, fiel al estilo que marca su apellido, el también defensor apeló al juego brusco, aunque sin la "chapa" que tenía su padre para marcar territorio. Por eso, y tras dos amarillas por sendas faltas, el árbitro Héctor Paletta le mostró la roja en el primer tiempo del encuentro ante Nueva Chicago por la Primera B Nacional. Es decir, no duró ni 45 minutos.

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Pese a las quejas, a Stephan no le quedó otra que abandonar la grama bahiana del estadio de Crucero y dejar a su equipo con un jugador menos. Tal fue la impotencia del joven que hasta se lo vio casi llorando mientras dejaba el campo.

Ruggeri
¿Qué dirá su padre?