Lino Villar Cataldo, el médico que mató a balazos a un joven que intentó robarle su auto frente a su consultorio de la localidad bonaerense de Loma Hermosa, fue beneficiado esta tarde con una excarcelación extraordinaria pero seguirá imputado del delito de "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego".
Según informó C5N, la excarcelación extraordinaria obedece a que el médico tiene problemas cardíacos y se impuso una caución de un millón de pesos sobre sus familiares si no se presenta cada vez que lo citen.

Más allá del beneficio extraordionario, el juez mantiene la calificación cuando aún restan peritajes por hacerse.

40789_libertad_medico.avi
El hecho ocurrió cerca de las 21 del viernes, en el cruce de El Ombú y El Pensamiento, en la localidad bonaerense de Loma Hermosa, partido de San Martín, cuando el médico salía de su consultorio a bordo de un Toyota Corolla y fue abordado por un joven armado con un pistolón, el cual, se determinó luego, no estaba cargado.

"Él declaró que terminó de atender y salió a bordo de su auto. Lo dejó encendido en la entrada, sobre la vereda y bajó para hablar con un vecino. Cuando el vecino se fue a su casa, el médico volvió a su auto y estando la ventanilla del conductor abierta sintió un golpe en la cabeza de parte de un delincuente armado que le exigió la entrega del vehículo", precisó el abogado del médico Diego Szpigiel.

Villar Cataldo dijo en su indagatoria ante la fiscal Diana Mayko que el asaltante lo sacó del auto tomándolo "de los pelos" y que cayó al piso, con sus piernas debajo del auto, por lo que cuando el delincuente, ya adentro del vehículo, dio marcha atrás le lesionó una rodilla.

"Cuando el auto se alejó unos metros en reversa, el médico rodó hasta el cantero de su consultorio para tomar su pistola y cuando el vehículo volvió a avanzar hacia su posición y el delincuente le apuntó al grito de '¡te voy a matar hijo de puta!, mi defendido dijo que disparó 'al bulto'", indicó Szpigiel.

Siempre según la secuencia descripta por el médico, tras los disparos, éste salió corriendo para alejarse de la línea de tiro del delincuente, quien volvió a circular en reversa hasta que el auto hizo tope con el cordón de la vereda de enfrente y él quedó muerto en el interior del mismo.

"Luego, el médico entró al consultorio, cerró la puerta y llamó al 911. Y cuando llegó la Policía entregó su arma y la credencial que certifica que es legítimo usuario pero no portador", concluyó el abogado.