La Cancillería emitió un muy breve comunicado en el que se diferencia de sus pares de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Cuba que condenaron la destitución de Dilma Rousseff a la que calificaron de Golpe institucional.
Tras la destitución de Dilma Rousseff en Brasil, el gobierno argentino se limitó a difundir a través de su Cancillería apenas un escueto comunicado de siete líneas en el que asegura respetar "el proceso institucional" del gigante latinoamericano.

Lejos de las condenas de los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Cuba, Bolivia y Nicaragua entre otros, que calificaron la destitución de golpe institucional el gobierno argentino aseguró que "ante los sucesos registrados el día de hoy en Brasil, el Gobierno argentino manifiesta que respeta el proceso institucional verificado en el hermano país y reafirma su voluntad de continuar por el camino de una real y efectiva integración en el marco del absoluto respeto por los derechos humanos, las instituciones democráticas y el derecho internacional.

Y concluye: "En este sentido, Argentina renueva su deseo de continuar trabajando con el Gobierno de Brasil para la resolución de los temas de mutuo interés de las agendas bilateral, regional y multilateral, así como para el fortalecimiento del MERCOSUR".