El joven habría tenido una sobredosis, pero en vez de llevarlo al hospital, lo asesinaron y escondieron el cadáver. Cinco días después, las autoridades encontraron el cuerpo.
Tres jóvenes asesinaron a un amigo, lo hicieron pasear disfrazado y escondieron el cuerpo. Según declararon los acusados, el chico habría tenido una sobredosis, pero en vez de llevarlo a un hospital, decidieron terminar con su vida.
Preston Layfield, de 19 años, Tyler Mirabelli, de 22, y Amanda Wayda, de 20, están acusados por la muerte de Joshua Rose ocurrida el 25 de agosto en el condado de Susquehanna, Pensilvania.
Según pudo determinar la investigación, el joven de 21 años llegó a la casa del novio de Wayda acompañado por Layfield. Luego pidió dormir un rato, pero vieron un rato después vieron que tenía lo que parecía ser una sobredosis.
Entonces llamaron a Mirabelli para que los llevara a un hospital. Sin embargo, según declararon, llegaron hasta la entrada de la emergencia médica y cambiaron de parecer. Fue ahí cuando tomaron rumbo norte, por la ruta I-81.
Con unas cuerdas de salto, Layfield ahorcó a Rose durante cuatro minutos a su amigo. Él se reconoció culpable, pero afirmó que Wayda le había puesto una bolsa de plástico sobre la cabeza del joven.
Pero en vez de dejar el cuerpo allí, disfrazaron al cadáver con un par de anteojos y una gorra llamativos para evitar que lo reconocieran. Finalmente escondieron al muerto sobre el terraplén de un bosque, junto a las vías del tren.
Cinco días después, las autoridades encontraron el cuerpo de Rose. Wayda confesó y, tres días después, quedaron todos detenidos.