Luego de ocho meses de bloqueo político, Rajoy fracasó una vez más y no logró formar gobierno. El Rey Felipe VI deberá pedir ahora al socialista Pedro Sánchez que intente juntar los votos para formarlo. De fracasar nuevamente, los españoles deberán concurrir, una vez más a las urnas el próximo 25 de diciembre.
El Congreso español rechazó este viernes la reelección del líder del Partido Popular (PP), el conservador Mariano Rajoy, por segunda vez esta semana, un resultado que mantiene el bloqueo político en España, pone en marcha la cuenta atrás de una posible repetición electoral y abre la vía a una alternativa a los conservadores.

Los diputados del Congreso español mantuvieron sus votos de la primera votación celebrada el miércoles, por lo que se abre un periodo de ocho semanas para que haya una nueva investidura de Rajoy u otro candidato, antes de que las terceras elecciones sean convocadas.

El PP (170 votos) sólo obtuvo los apoyos de los liberales de Ciudadanos (32 diputados), de la Coalición Canaria (1) y del propio PP (137), mientras que el PSOE (85), la coalición de izquierdas Unidos Podemos (71) y veinticuatro parlamentarios de varias formaciones nacionalistas que completan la Cámara dijeron "no" al candidato conservador, quien se encuentra en el poder desde 2011.

La sesión de comenzó con la intervención del líder del PP, quien insistió en la necesidad de que se forme gobierno de forma urgente. "Estamos viviendo una situación excepcional, sin precedentes en la política española. Es responsabilidad de todos los grupos de esta Cámara que ese gobierno pueda ver la luz y evitar nuevas elecciones", apuntó Rajoy.

Se dirigió después al Partido Socialista (PSOE) para pedir su abstención y acusó a su líder, Pedro Sánchez, de negarse a "permitir la constitución del único gobierno que parece viable". "Y lo hace sin plantear una alternativa" por eso pidió a los socialistas que "devuelvan (al país) a la normalidad democrática y permitir la formación de un gobierno", agregó.

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A su turno, el socialista Sánchez le respondió con dureza y aseguró que no se fía del líder conservador, a quien calificó como "el presidente peor valorado de la historia de la democracia" y alguien que "ha defraudado la confianza de los españoles".

Sánchez instó al resto de partidos a buscar una solución conjunta para evitar que se celebren nuevos comicios.

Desde Podemos también animaron al PSOE a explorar una nueva alternativa de izquierda, mientras que Ciudadanos recordó que su pacto con el PP finalizaba este viernes y dijeron que no están dispuestos a colaborar con ningún candidato que no cuente con los apoyos suficientes.

Entretanto, el ex presidente del Gobierno español, el socialista Felipe González aseguró que el PP debe presentar a un candidato alternativo a Mariano Rajoy para la jefatura del Ejecutivo de España.

El socialista dijo el pasado 24 de agosto en una entrevista con La W Radio, que no alcanzó mayor divulgación hasta este viernes, que España vive "una paradoja", ya que el PP, partido más votado en las pasadas elecciones, cuenta con un "candidato que es el más vetado". En su opinión, no sólo cuenta con esa mala imagen entre otras fuerzas políticas, sino también "dentro de su propio electorado que tiene un profundo rechazo".

"Es decir, perdió una gran credibilidad entonces el sentido de la responsabilidad y el sentido de Estado no es atribuible solo a los demás, sino y fundamentalmente a los que tienen más votos que los demás", comentó. En este sentido, el ex presidente dijo que están poniendo una presión "casi en forma de chantaje" sobre el PSOE, del que forma parte.

En lo que coincidió el socialista Sánchez, quien rechazó que la responsabilidad del bloqueo político corresponda solo a su partido e instó al resto de fuerzas políticas a buscar una solución: "Si actuamos todos, encontraremos una solución y, no les quepa duda, de que los socialistas formarán parte de la solución".

El próximo 25 de septiembre se celebrarán comicios en las regiones de País Vasco (norte) y Galicia (noroeste), y se podría dibujar un nuevo escenario para que alguna de las formaciones nacionalistas de la Cámara se abra a negociar el sentido de su voto.

Tras la primera votación, el pasado miércoles el llamado "reloj de la democracia" española comenzó a correr por lo que, si en dos meses ni el PP ni otro partido logran formar gobierno, se convocarán unas nuevas elecciones para el 25 de diciembre, día de Navidad.

Tras el rechazo a Rajoy, la normativa vigente estipula que otros candidatos se presenten para formar gobierno. La propuesta de este nuevo candidato corresponde al rey Felipe VI
, quien deberá convocar a los líderes parlamentarios para proponer otra figura, presumiblemente Sánchez, segundo en la elección de fin de junio pasado.

Si durante ese periodo de dos meses nadie es elegido, Felipe VI disolverá de nuevo el Parlamento el próximo 31 de octubre, como ya pasó en mayo, se convocarán automáticamente nuevos comicios y continuará la situación de bloqueo político que se prolonga desde diciembre de 2015 (256 días).

En tanto, y tras ocho meses de bloqueo político, Rajoy se mantiene como presidente del gobierno en funciones, con competencias limitadas.