Los comicios en Mecklemburgo-Anteporemania arrojaron un resultado inédito en la reciente historia democrática del país, al perder la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel la hegemonía de la derecha frente a los populistas de Alternativa para Alemania (AfD).

Ocurrió precisamente en el estado federado en el que la canciller tiene su distrito electoral en las generales, que deben celebrarse en un año, y en el aniversario del día en el que Merkel decidió abrir las fronteras del país ante el drama de la crisis de los refugiados.

A pesar de perder cinco puntos, el Partido Socialdemócrata (SPD) se mantuvo como la fuerza más votada en el "Land" con el 30,6 % de los sufragios, según los resultados provisionales con el escrutinio finalizado en el 99% de las circunscripciones.

AfD, en su primera incursión en los comicios regionales en ese estado, se aupó a la segunda posición con el 20,8 % de los votos apoyada en un discurso nacionalista y en ocasiones de tintes xenófobos contrario a la llegada de refugiados.

Se cumplieron los peores augurios para las filas cristianodemócratas y la CDU, que sigue liderando las encuestas con holgura a nivel nacional y que había gobernado como socio menor de los socialdemócratas durante los últimos diez años en Mecklemburgo-Anteporemania, cayó al tercer puesto, con el 19 % de los votos.

Embed

Con Merkel en la cumbre del G20 de China, a miles de kilómetros de distancia del terremoto político que se vivía en Berlín, el secretario general del partido, Peter Tauber, compareció ante los medios para reconocer los "amargos" resultados e intentar defender la política de refugiados del Gobierno federal.

"Se necesitará tiempo para recuperar la confianza perdida", admitió Tauber, quien advirtió que AfD supone un desafío para "todos los partidos democráticos" del país y acusó a los populistas de jugar con "los miedos" y las preocupaciones de los alemanes y pretender hacer "presentable" un discurso de extrema derecha.

Con su irrupción como segunda fuerza, AfD arrebató al ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD), objeto de una demanda de ilegalización ante el Tribunal Constitucional, los únicos escaños que tenía hasta ahora en un parlamento regional.

La Izquierda también perdió fuerza y logró el 13,2 % de los votos y Los Verdes quedaron fuera de la cámara con el 4,8 %.