Un bailarín de folclore se puso muy intenso en las correcciones al punto de enfurecerlo y casi llegar a la pelea.

Oscar Ruggeri demostró tener mucha paciencia en una cámara oculta que le hicieron en ShowMatch, pero también dejó ver que, cuando la palabra no alcanza y la furia crece, es capaz de poner límites ¡a las piñas!

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