El gobierno de Siria intenta enviar al mundo un mensaje opuesto a su realidad: es un paraíso digno de visitar, muy a pesar de una guerra civil que ha cobrado más de 300.000 víctimas y ha desplazado a 11 millones de personas, de las cuales 7 millones son refugiados internos.
Un video del Ministerio de Turismo de Siria donde se exhiben playas de arena dorada atestadas de gente, sombrillas, palmeras, verdes paisajes y motos de agua surcando el Mediterráneo, genera polémicas en un país atravesado por una cruenta guerra con miles de víctimas.

"Siria, siempre bonita", es el título del video de un poco más de un minuto que, según las autoridades de ese país, tiene por objetivo fomentar el turismo interno.

Ante las críticas que desató la campaña el asesor del Ministerio de Turismo, Ayman Qahaf, indicó que los vídeos promocionales dan una idea sobre "la civilización, la historia y la belleza del país contra el que el mundo conspira para destruirlo".

PLAYAS SIRIA
Qahaf explicó que "la política de su departamento es atraer a familias sirias, sobre todo a aquellas con ingresos limitados para que disfruten de vacaciones en la costa a precios razonables", publicó EFE.

Por su parte, el ministro de Turismo sirio, Bisher Yazedyi, en su página de Facebook, destacó que el número de visitantes en el país aumentó un 30 % respecto al año pasado.

Mahmud Arnut, dueño de una agencia de viajes, adelantó que "el próximo mes, un grupo de 43 turistas franceses vendrá a Siria a pasar una semana, y antes yo iré a París para promover mi bello país".

Los turistas que arriban a Siria a través de la agencia de Arnut recorrán Damasco, Homs, Hama, el Crac de los Caballeros, Tartús y Latakia, así como sitios religiosos en territorios seguros.
Pese a la guerra todavía hay vuelos directos a Damasco desde Líbano, Egipto, Argelia, Sudán, Jordania, Rusia e Irán, entre otros países.