La delegación de Flandria partió el jueves a la tarde después del entrenamiento y llegó a Puerto Madryn unas 24 horas después. Jugará el domingo contra Guillermo Brown y, tras el partido, emprenderá el regreso, que demandará otro día de viaje.

En micro y surcando las rutas del país, Flandria partió hacia a una verdadera aventura rumbo a Puerto Madryn, donde disputará el domingo su partido ante Guillermo Brown, en un encuentro correspondiente por la tercera fecha de la Primera B Nacional. Jugadores y cuerpo técnico deberán pasar cerca de dos días a bordo de un colectivo para cumplir con el compromiso, en un escenario que vuelve a reflejar las limitaciones económicas que atraviesan la mayoría de las instituciones que militan en el fútbol del Ascenso.

La odisea comenzó en horas de la tarde de este jueves. Luego de la última práctica en el estadio Carlos V, donde los futbolistas desempeñaron tareas tácticas y ratos de fútbol, la delegación se preparó y partió, con cierto malestar por las condiciones, rumbo a la ciudad sureña.

La distancia que separa a Luján de Puerto Madryn es de casi 1300 kilómetros. Para un viaje en auto, la duración del tramo es de al menos 16 horas y consume unos 130 litros de nafta, o sea cerca de 2.600 pesos.

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Pero con una delegación de al menos 18 jugadores, junto con el cuerpo técnico y algún utilero o directivo que se sumen a la travesía, el tiempo de viaje se estiró y mucho.

El micro, que partió el jueves desde el estadio de Flandria, llegó a Madryn durante la tarde del viernes. El domingo a las 16 se jugará el partido y, luego, los jugadores volverán a subirse al micro para emprender el tedioso viaje de regreso.