Con el remanido argumento de que "es cada vez más evidente que el Estado no puede hacer todo" el presidente de Brasil anunció privatizaciones con el objetivo de conseguir 10 mil millones de dólares.
El gobierno brasileño de Michel Temer anunció este martes un plan de 25 proyectos de concesiones y privatizaciones de infraestructura, que incluyen aeropuertos, autopistas, ferrovías y distribución eléctrica por unos 10.000 millones de dólares. "Estamos llevando a cabo una apertura extraordinaria a la iniciativa privada. Es cada vez más evidente que el Estado no puede hacer todo; hay que tener presencia privada como agente inductor al desarrollo y a la generación de empleos", dijo Temer al anunciar el plan.

El Programa Crecer, así bautizado, está a cargo del secretario especial para sociedades públicas y privadas, Wellington Moreira Franco, y, si bien incluye algunos programas de logística lanzados por Dilma Rousseff en 2015, apuesta a generar más lucro para las empresas. "Queremos que vengan las empresas extranjeras también", dijo Moreira Franco en conferencia de prensa.

Entre las privatizaciones, están la venta de las distribuidoras eléctricas de la estatal Eletrobras en los estados amazónicos de Acre, Roraima, Rondonia y Amazonas y en los nordestinos de Piauí y Alagoas.

Al tomar la iniciativa del gobierno de Rousseff, la gestión de Temer anunció la concesión, pero con otro formato, de los aeropuertos de Porto Alegre, Salvador, Florianópolis y Fortaleza.

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Hasta ahora, el modelo de concesión incluía el 51% de participación la estatal Infraero, pero según dijo a la agencia de noticias Télam una fuente del equipo económico brasileño, ahora la participación privada será total.

Habrá tres concesiones de hidroeléctricas, dos en Minas Gerais y otra en el estado de San Pablo, las terminales de carga de los puertos de Santarem, en el amazónico Pará y el de trigo de Rìo de Janeiro, además de dos trechos de carreteras federales.

La novedad, para el sector energético, es que en 2017 se realizará la segunda ronda de licitaciones en los yacimientos submarinos bajo el régimen de división de lucros, con la subasta de la mejor oferta en el segundo semestre del año próximo. Este es el tema del momento en discusión en Brasil porque hay un sector del gobierno que busca cambiar la ley petrolera para reducir la presencia -obligatoria, con 30%- de la estatal Petrobras en cada pozo del llamado "petróleo del pre-sal".

Se realizará también el próximo año la 14a. ronda de licitaciones de petróleo bajo el régimen de regalías y la cuarta licitación en campos terrestres de gas.

La minería entró a último momento entre los proyectos para 2018 dentro de este plan de privatizaciones, que incluirá la emisión de debentures -bonos a tasa fija- por parte de los bancos públicos.

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De acuerdo al plan, habrá concesiones de minas de fosfato en la región nordestina de Pernambuco y Paraíba; de cobre, zinc y plomo en el central Tocantins; de carbón en Rio Grande do Sul; y de cobre en Goiania.

El secretario con rango de ministro Moreira Franco fustigó el modelo de concesiones y logística llevado a cabo por Rousseff, destituida por el Senado el 31 de agosto, de quien había sido ministro de la Aviación Civil. "Las concesiones tendrán un máximo rigor. No habrá reemplazo de aritmética por ideología. Las tasas de ganancias y las tarifas estarán basadas en estudios técnicos y no por voluntad del presidente, del ministro o del gobernador", dijo Moreira Franco.

En ese marco, explicó que su objetivo es lograr "confianza para atraer inversiones que generen empleo". "El 80% de la solución está en crear un ambiente de confianza a quien busca hacer la inversión", agregó.

El nuevo modelo que se busca implementar intentará reducir las trabas generadas a los proyectos por apelaciones o medidas ambientales. Es por eso que el inversor, según el funcionario, deberá tener certezas de que su proyecto no será afectado por una decisión de la agencias ambientales. "Las agencias reguladoras serán fortalecidas; las agencias no son para proteger al gobierno y sí para seguir el cumplimiento de los contratos", agregó.

Consultado sobre cuántos puestos de trabajo debe generar el Programa Crecer, el ministro fue cauteloso: "Los empleos no serán generados hoy, pero lo importante es tener un cronograma que no sea pirotécnico y sí responsable".