Emilio, hijo de un empresario hondureño, tomó del cuello a otro de menor tamaño y lo empezó a golpear. No contento con eso, posó para la cámara y sonrió. Quería subir las imágenes a Facebook, como si fuera un trofeo de guerra.

El hijo de un empresario hondureño golpeó a un compañerito del colegio y pidió al resto de los chicos que lo grabaran para subir el video a Facebook.

- "Vas a pedir perdón, ¿entendés?"- exigió Emilio, el agresor.
- "No dije nada", respondió el chico golpeado, con una finita voz.

La secuencia continúa con violencia. Emilio agarra del cuello al otro chico, de menor porte, le pega patadas, piñas, lo humilla y sonríe mirando a la cámara que registra todo.

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