El jugador argentino viajó 600 kilómetros a Butarqué para jugar temprano con el Barcelona, metió dos goles y regresó a su casa.

Lionel Messi tuvo una mañana agitada. Viajó a Butarqué, cerca de Madrid, para golear con el Barcelona al Leganés por la Liga, metió dos goles y volvió rápidamente de regreso a su casa para pasar la tarde junto a su mujer, Antonella Roccuzzo y sus dos hijos Mateo y Thiago.


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