Huracán rescató esta noche un punto en Victoria, donde igualó 1-1 con Tigre en la agonía de un partido emotivo en el que el "Matador" mereció más, en el marco de la tercera fecha.

Carlos Luna, a los 42 minutos de la primera etapa, puso en ventaja al elenco que orienta tácticamente Pedro Troglio, que en el segundo tiempo se retrasó inexplicablemente y en el final lo pagó caro.

Tras una pálida parte inicial, Huracán reaccionó en el complemento y en la última acción del encuentro, cuando se jugaba el tercer minuto adicionado, Hugo Nervo pudo alcanzar el empate con un disparo esquinado.

Al final los dos se llevaron un punto y no pudieron salir a flote en un torneo en el que aún no consiguieron todavía sumar de a tres. Fue más Tigre, pero terminó padeciendo su falta de ambición en los 45 minutos finales.

A tres minutos del cierre de la primera etapa, Tigre encontró lo que había buscado hasta ese momento. Un cabezazo de Carlos Luna le puso justicia a esa primera mitad en la que el "Matador" fue mucho más que Huracán.

Con Gaspar Iñíguez administrando correctamente la pelota en el mediocampo, y el colombiano Sebastián Rincón, Diego Morales y Lucas Janson dándole profundidad a cada ataque, el conjunto local metió a Huracán en su campo.

Sólo faltaba que la pelota entrara, porque situaciones de riesgo frente al arco de Marcos Díaz sobraron.

A los 2, Rincón quedó solo frente a Marcos Díaz y estrelló su remate en el poste. A los 13, "Cachete" Morales remató apenas desviado.

A los 32, tras varios rebotes, Martín Galmarini perdió un mano a mano con Díaz y, a los 35, fue el "Chino" Luna, quien no pudo con el arquero "Quemero". Hasta que a los 42, el goleador azulgrana hizo justicia. ¿Huracán? Se replegó e intentó salir de contra. Tuvo dos chances cuando el partido estaba empatado, una desperdiciada por Daniel Montenegro y otra por Diego Mendoza. Pero, más allá de eso no complicó al elenco de Victoria.

El "Globo" mejoró un poco en la parte complementaria en la que inexplicablemente Tigre se retrasó y le cedió gran parte del protagonismo a su adversario.

En el inicio del segmento, Ignacio Pussetto recuperó una pelota perdida por Erik Godoy y sacó un centro que no alcanzó a desviar por muy poco Mendoza cuando Nelson Ibáñez no tenía nada que hacer.

Y a los 21, tras un contragolpe veloz, el que se lo perdió fue Alejandro Romero Gamarra, quien remató desviado ingresando por el flanco izquierdo.

Insistió Huracán hasta el final y en el cierre tuvo su premio cuando Nervo capturó una pelota apenas entrando al área y sometió a Ibáñez con un disparo esquinado a media altura.

Tigre había sido más, pero no fue inteligente para jugar el segundo tiempo, no lo liquidó en la única chance que tuvo en esa etapa -se perdió un gol imposible Rincón- y se quedó sin festejar un triunfo por el que había hecho los méritos suficientes.