Así lo afirmó uno de los presuntos abusadores de una joven de 18 años en el marco de la fiesta española de San Fermín. La versión no coincide con la de la víctima: ellos dijeron ante el juez que hablaron explícitamente de mantener relaciones sexuales, mientras ella insiste en que les dijo que se iba a dormir.
La versión de los acusados en el caso de la violación colectiva a una joven en San Fermín difiere totalmente de la declaración de la víctima. Los presuntos agresores, que se encuentran en prisión, dijeron ante el juez en una viodeconferencia realizada el pasado 2 de septiembre, en la que se declararon inocentes.
"Al principio se sentó conmigo y comenzó a comentar la fiesta, lo bien que estaba (...). Me presenté y le dije: '¿Qué haces aquí sola?'. Y me dijo que su primo y su amigo se habían ido a dormir y que ella quería seguir de fiesta", comienza diciendo uno de los presuntos violadores según informó huffingtonpost.es.
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Esta parte se asemeja a lo que declaró la víctima: "A las 3 la mañana los amigos de la universidad con los que fui a Pamplona se perdieron y me senté en un banco. Había un chico que estaba hablando con tres chicos más que estaban de pie. Me preguntó qué hacía en San Fermín, cómo me llamaba, de dónde era... Tenía acento andaluz".
Sin embargo, luego la versión sobre la conversación que mantienen la víctima con sus presuntos violadores empieza a variar. Los acusados sostienen ante el juez que hablaron explícitamente de mantener relaciones sexuales, mientras ella insiste en que les dijo que se iba a dormir.
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"Lo que pasa es que no somos dos, somos cinco personas... Y ella dijo: 'Eso me da igual, yo puedo con dos, puedo con cinco y con lo que haga falta", aseguraron los jóvenes acusados.
"Dije que me marchaba al coche a dormir y dijeron que me acompañaban porque ellos también iban a pasar la noche en su coche. No me dijeron dónde tenían su coche ni cómo se llamaban. Los tres amigos iban por delante mientras yo iba hablando por detrás con el que tenía un reloj con la esfera muy grande", asegura, por su parte, la víctima de la violación colectiva.
Según la declaración de los acusados, intentaron primero entrar en un bar, después en una discoteca, hasta que finalmente entraron en un hotel. La víctima reconoció ante la policía que no sabía por qué iban al hotel y que no escuchó el nombre de ninguno de ellos porque se quedó fuera fumando. La policía le preguntó entonces si no le extrañaba "que fueran a un hotel si le habían dicho que iban a dormir en el coche", a lo que la joven respondió que no le dio "ninguna importancia". Sin embargo, uno de los presuntos violadores declaró que "ella estaba tan metida en buscar un sitio como nosotros".