Los equipos de Primera apoyaron el reclamo de las entidades del ascenso, reconocieron que desde la AFA no les cumplieron lo prometido en cuanto a cómo poder encarar económicamente la temporada, pero señalaron que no realizarán ninguna medida de fuerza.
La reunión que llevaron a cabo los clubes de Primera División en las oficinas de la AFA, en la calle Viamonte, estuvieron representados la gran mayoría de los equipos de la máxima categoría del fútbol argentino, entre ellos los cinco denominados "grandes".

También estuvieron en el cónclave el presidente de la Comisión Normalizadora de la AFA, Armando Pérez, y Javier Medín, otro de los integrantes de la comisión. Durante la reunión el presidente de Boca, Daniel Angelici, les dijo que los clubes del ascenso que tenían razón con la queja que elevaron en los últimos días, dado que desde la AFA "no se cumplió con lo establecido".

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En ese sentido, quienes también apoyaron la postura de Boca fueron los presidente de Banfield y Lanús, Eduardo Spinosa y Nicolás Ruso, respectivamente.

No obstante, los clubes de Primera División evitaron pronunciarse sobre la medida de fuerza que impulsa el ascenso para parar la actividad desde este próximo fin de semana.

Los dirigentes de los clubes de la máxima categoría señalaron que tratarán de implementar un plan para poder ayudar a los clubes de ascenso, en especial por el hecho de que desde el Gobierno nacional aún no les cumplieron con las promesas realizadas.

En ese sentido, lo que buscan los clubes del ascenso bajar los costos de los operativos policiales, y el tema de los viajes al interior del país y tratar de reducir el valor de los mismos. Se aprobó el reparto del dinero de la Superliga.

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Otro de los puntos salientes que se aprobaron en la reunión fue el reparto del dinero de la Superliga que comenzará a funcionar en junio del 2017, tras la conclusión del presente certamen. En ese sentido, se coordinó el dinero a repartir entre los 30 participantes, aunque hasta el momento no está definido el monto en pesos.

Lo que sí se determinó es que lo que menos ganará un club por parte de la Superliga será del 1 por ciento, mientras que el mayor porcentaje será de 2.2, pese a que en su momento Boca había solicitado 2.5, que fue rechazado.