La empresa suspendió la venta del modelo porque viene con una falla que hace que estalle la batería. Hay una línea telefónica disponible para hacer el cambio.
Samsung se hará cargo de reemplazar todos los Galaxy Note 7 que hayan ingresado al país por el modelo anterior, el Galaxy S7 Edge, después de que se comprobara que el primero tiene una falla de fábrica que hace que su batería explote.

Como el Samsung Galaxy Note 7 nunca entró a la Argentina, la empresa surcoreana informó que ya está disponible sú lína de teléfono 0800 oficial para que los usuarios que se hayan traído el celular de afuera puedan cambiarlo por el modelo Galaxy S7 Edge.

El fabricante de la phablet (un celular tan grande que parece una tablet) suspendió el 2 de agosto pasado la venta del modelo en todo el mundo después de que se comprobara el defecto en su batería. De hecho, en el teléfono fue prohibido en vuelos de Aerolíneas Argentinas por este motivo.

Se calcula que ya se vendieron 1.5 millones de Galaxy Note 7, de los cuales 35 unidades se habrían prendido fuego por el peligroso desperfecto técnico.