Desde un primer momento se creyó que alguien les había brindado información a los delincuentes ya que sabían del lugar preciso donde estaba escondido el dinero. Sin embargo, la hermana del ladrón lo denunció al encontrar una conversación en Facebook donde anunciaba el delito que iba a cometer con sus amigos contra sus propios padres. El joven usó el dinero para comprarse ropa deportiva.
A plena luz del día, dos hombres de unos 20 años pararon en un callejón lindante a la casa, cuyo frente da a la calle Sánchez al 1600 de Colonia Segovia, en el departamento mendocino de Guaymallén.

Saltaron el cerco perimetral de la casa, y se llevaron $1 millón. Lo que había llamado la atención fue que lo único que se robaron fue el dinero que sabían donde estaba escondido.

Todo indicaba que los sujetos que efectuaron el robo tenían datos precisos ya que fueron directamente al calefón a pesar de haber registrado todas las habitaciones.

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A partir de ese momento la investigación apuntó a buscar una persona que pudiese haber pasado el dato del lugar donde se encontraba el dinero. Se pensó principalmente, en un entregador. Sin embargo, al historia es aún más cruel ya que la hija del dueño del millón, denunció a su propio hermano de haber sido el autor material del robo luego de encontrar una conversación de Facebook donde el joven planeaba el asalto junto a un amigo.

El muchacho fue encontrado por la División de Robos y Hurtos de Investigaciones en una vivienda del asentamiento Castro de Guaymallén. Allí encontraron 80 mil pesos además de ropa, celulares y artículos que compraron con el dinero.

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Además, se detuvo a tres hombres mayores de edad y una mujer. Al parecer el joven regaló 10 mil pesos a cada uno de sus amigos con los que estuvo durante los festejos primaverales.