Mauro Szeta
Mauro Szeta
El indignante argumento de defensa lo expuso en forma descarnada la prima de un hombre que está detenido y acusado por secuestrar a su ex mujer durante 24 horas para violarla de forma sistemática. Pasó en Parque Barón, Lomas de Zamora.
La víctima es Mayra. Su agresor, su ex Jonathan Eduardo Rojas.

Según la investigación todo empezó el 22 de setiembre a las 21. Esa noche, el acusado atacó a su ex.

De acuerdo con la acusación del juez Gabriel Vitale "hubo intimidación, golpes de puño y tirones de pelo contra la voluntad de Mayra quien resultaba ser su conviviente y madre de sus hijos, conforme lo cual deba especial respeto".

El juez acusó: "No obstante ello, Rojas llevó a Mayra a la rastra por la calle hasta su domicilio donde la privó de manera ilegítima de su libertad ambulatoria para luego y con la clara intención de darle muerte usando su fuerza bruta, la golpeó reiteradas veces, con sus puños, con un elemento contundente no logrando sus designios por cuestiones ajenas a su voluntad, dado que la víctima pudo escapar del lugar". Tremendo.

Ya en cautiverio, Mayra fue amenazada de muerte, golpeada y violada de forma reiterada.

El 23 de setiembre, a las 5 de la tarde, Mayra pudo escapar del cautiverio, pero su ex la persiguió y la atacó en plena calle donde la agredió en forma brutal.

De casualidad pasaba por el lugar un oficial de justicia y un policía que estaban en la zona realizando una diligencia en O'Higgins y Pampero, en la localidad bonaerense de Lomas de Zamora.

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Los testigos vieron cómo el agresor tenía reducida a la mujer descalza y la golpeaba. Cuando intervino la policía, el agresor soltó a la mujer y trató de esconderse en su casa, pero lo apresaron.

Ya conocido el caso, la hermana de la víctima relató que Mayra estaba tan aterrorizada que pensaba en retirar la denuncia. "Hace un año que es víctima de violencia de género", dijo.

Lo más sorprendente fue el relato de la prima del acusado. Sin dudar declaró: "Golpear la golpeó, pero fue sólo eso, no hubo secuestro".

La frase refleja parte de la cultura machista que nos atraviesa.

Por suerte, el juez Vitale mantuvo la detención del acusado y le imputó los delitos más severos que tuvo a su alcance: "tentativa de homicidio, abuso sexual y privación ilegal de la libertad". Marche preso. Un buen mensaje judicial contra la violencia de género.