Pablo Rodríguez Denis
Pablo Rodríguez Denis
Porta la 10 de la Selección argentina. La misma que usa un tal Lionel Messi. La que supo llevar Diego Maradona. Sin las luces ni los millones que mueve el fútbol profesional, Constantino Vaporaki es uno de los estandartes de un equipo albiceleste que ya hizo historia en la Copa del Mundo de futsal. Pero que aún va por más.
Por primera vez en sus ocho ediciones hasta el momento, el Mundial tendrá un campeón que no será ni Brasil ni España, las dos grandes potencias que se repartieron los títulos desde 1989. Y Argentina es uno de los dos equipos que podrá escribir su nombre en la historia grande de este deporte. Para eso deberá vencer a Rusia en la final, que se jugará el próximo sábado desde las 16.30.

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En este contexto, Vaporaki, uno de los jugadores del equipo dirigido por Diego Giustozzi, charló desde Colombia con minutouno.com y contó las sensaciones de un equipo que sigue dando que hablar.

"Estamos bastante ansiosos, nerviosos. Las horas previas se hacen largas y tratamos de manejar la ansiedad. Pero tenemos la gran ilusión de seguir haciendo historia en este deporte", manifiesta el nacido en Tierra del Fuego, que actualmente juega para Boca Juniors en el futsal local.

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En una semifinal inolvidable, Argentina se sacó de encima a Portugal, uno de los grandes candidatos, que además cuenta con Ricardinho, el mejor jugador del mundo en la actualidad. Fue un 5 a 2 a pura contundencia en el que los albicelestes usaron el primer tiempo para golpear en los momentos justos y el complemento para aguantar la ventaja con una solvencia y un sacrificio inconmensurables.

Al respecto, Constantino, que además comparte plantel con su hermano Alamiro, relata: "Venimos de ganarle a un equipo que es de lo mejor a nivel mundial y tiene al mejor jugador del mundo, pero nosotros usamos nuestras armas que como equipo nos dieron mucho resultado".

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"No es fácil conformar un equipo tan sólido con jugadores de tantas ligas diferentes. Hay chicos que juegan en Argentina, Portugal, España, Italia, etc, y conformar una sola idea de equipo lleva mucho tiempo. El entrenador lo logró muy bien", agrega.

En esta competencia, Argentina llega a la final invicta, tras superar a Kazajistán, Islas Salomón, Ucrania, Egipto y Portugal. Sólo igualó ante Costa Rica en la primera fase. "Fuimos creciendo en juego, en equipo. Sufrimos durante todo el torneo y fueron todos partidos dificilísimos, ya que el futsal a nivel mundial se emparejó mucho. De hecho empatamos con Costa Rica que no estaba en los planes. Ya no ganan siempre las potencias caminando", cuenta Vaporaki.

Pese a que ya consiguieron algo histórico (Argentina nunca se había metido en la final de un Mundial), el ala de la Selección va por más y no duda en afirmar que "vinimos con el objetivo de jugar los 7 partidos, pero ahora queda cumplir el mas grande".

"Además de un partido de fútbol nos jugamos muchas cosas más. Estamos cerca de marcar la historia para nuestro deporte. Sin lugar a dudas va a ser un punto de partida para que el futsal empiece a ser más reconocido",
manifestó.

Argentina futsal
"Estamos muy contentos de que el país en general nos acompañe de esta manera. Sentimos mucho el apoyo de todos", concluye Constantino Vaporaki, que el sábado junto a sus compañeros tendrá en vilo a un país que encontró en el futsal un refugio para "sacarse la mufa" tras las finales de Copa América perdidas por la Selección de Gerardo Martino y el fracaso de la sub 23 en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.