Laura Kemp, de 28 años y quien vive en Inglaterra, era solo una adolescente que estaba en la secundaria cuando su abuela le dijo que las mujeres de su familia compartían un don muy especial: que podían ver a personas y animales que ya habían muerto.

Sea como sea, según informa el periódico Express, la joven aseguró que la primera experiencia espiritual la tuvo cuando tenía solo tres años cuando su tío John, que había fallecido hacía poco, apareció en su cuarto.

No es el único don que asegura tener Kemp. También cuenta que su primer recuerdo es de la boda de sus padres, pero ella estaba en la panza de su madre en ese momento.

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También explica que su abuela, que ya murió, la visita constantemente y que también está presente muchas veces su perro fallecido, Eric.

"Nunca me dio miedo. Me parece reconfortante ver a parientes que fallecieron. Hay mucho amor", asegura según informa el medio local.

"Después de que mi abuela murió sentí su espíritu sentarse en la punta de mi cama y compartir conmigo la memoria de cada uno de los momentos que pasamos juntas", agregó.