Se trata de César Raúl Rodríguez, oriundo de Santiago del Estero, quien fue capturado con el grupo terrorista en el 2014. Le incautaron numeroso material que incitaba a la práctica de la yihad.

La justicia española condenó a entre ocho y 11 años y medio de prisión a los nueve miembros de la Brigada Al Andalus, una célula de captación y adoctrinamiento yihadista que operaba en la mezquita de la M-30 de Madrid y que estaba liderada por el marroquí Lahcen Ikassrien, ex recluso del centro de detención de Guantánamo.

Según la sentencia la célula estuvo operativa desde principios de 2011 hasta su desarticulación en junio de 2014 captó, radicalizó y envió a Siria para meterlos en las filas del Estado Islámico a no menos de seis personas. Además, siete de los condenados, adoctrinados por su líder Ikassrien, estaban ya preparados para hacer la yihad en Siria, aunque su partida se vio frustrada por la operación policial en la que fueron detenidos.

GRUPO YIHADISTA
Célula yihadista de la que pertenece el argentino
Célula yihadista de la que pertenece el argentino

Entre ellos se encontraba César Raúl Rodríguez, un argentino de Santiago del Estero que se marchó con su familia en 2001, trabajaba de albañil en Madrid, contrajo matrimonio con una joven marroquí y se convirtió a la religión islámica.


El juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, lo procesó junto a otros ocho acusados, todos nacidos en Marruecos e inmigrantes en España, por el delito de "integración en organización terrorista".

Según la sentencia, de forma paralela al adoctrinamiento religioso y político, los miembros de la banda, que eran de nacionalidad marroquí, a excepción del argentino, realizaban una "apología sistemática y continua" del Estado Islámico y de Jabhat Al Nusrah, la rama de Al Qaeda que opera en Siria y Líbano. Además de les incautó numeroso material que incitaba a la práctica de la yihad.