Un joven de 22 años denunció que fue atacado por una patota el domingo a la madrugada a la salida del boliche rosarino Rumah, y, como resultado de los golpes en el rostro, la cabeza y las múltiples fracturas que sufrió, deberá ser sometido a varias cirugías reparadoras.

Embed
"Quedé desfigurado, me cuesta hablar, ayer a la mañana me cosieron de urgencia", contó Bautista Beco en el programa "Todos en La Ocho" al describir la brutal golpiza que recibió el domingo a la madrugada a la salida del boliche Rumah, ubicado en Castagnino y Costanera.

Fue golpeado en el rostro, la cabeza, y por las múltiples fracturas en la cara deberá ser sometido a "varias cirugías" reparadoras.

El joven de 22 años contó que por lo que pudo reconstruir en base a testimonios no recibió ayuda en el momento de la golpiza. "Me fui caminando y sin decirme nada unos chicos me empezaron a pegar, no me robaron nada. Había mucha gente y nadie se metió a separar, se quedaron mirando, después ellos se fueron caminando por la misma avenida", relató.

"Uno de los patrulleros que estaba dando vueltas me levantó y me llevaron al Hospital Alberdi, que era el más cercano y después me trasladaron al Sanatorio Británico". En ese centro médico le hicieron una tomografía que especificó las fracturas que sufrió en el rostro.

Bautista indicó que es usual que haya peleas a la salida de los boliches. "Hay enfrentamientos, agresiones, botellazos, siempre pasa lo mismo, por eso pedimos que haya organismos de seguridad controlando eso, en este caso había un patrullero más temprano pero en el momento que ocurrió esto había salido a dar una vuelta, justo cuando termina el boliche y se concentra más gente", describió.

"Decidí publicar las fotos en las redes sociales a modo de reflexión también, para mirar cómo estamos", agregó.