Las manzanas chilenas desplazaron en los últimos años a las argentinas en las góndolas de Brasil debido a la falta de calidad y los altos costos que tiene la producción en nuestro país.
Durante décadas Argentina lideró el abastecimiento de manzanas importadas en San Pablo y, en menor medida, Río de Janeiro. Sin embargo, a principio del 2000 la competencia de terceros países comenzó a crecer. De esta manera, la oferta del Valle de Río Negro y Neuquén comenzó a caer.

Un informe de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) da cuenta de que en el 2014 las exportaciones de manzanas argentinas a Brasil totalizaron alrededor de 49.700 toneladas, concentrando el 42% del total de las importaciones de este tipo de producto que realizó nuestro principal socio del Mercosur.

Según el estudio, Chile colocó en los primeros ocho meses del año algo más de 59.000 toneladas de esta especie, cifra que representa 72% del total de las importaciones brasileñas. Argentina, por su parte, exportó en este mismo período cerca de 16.000 toneladas, concentrando sólo el 20% de las operaciones.

Como contrapartida, Argentina lidera la exportación de peras en Brasil con una participación del 80% del total de la importación de este producto.

En lo que va del 2016, las exportaciones de peras y manzanas argentinas hacia Brasil tuvieron una caída del 10%. Así, unas 100 mil toneladas fueron colocadas en el mercado carioca.