El "consumidor racional" no elige el producto sin mirar el precio, no compra en cantidad si no hay ofertas y cuida el dinero hasta el último centavo. La quita de subsidios fue uno de los que lo causó y hay pocas expectativas de que vaya a cambiar en el corto plazo.

En medio de la pérdida del poder adquisitivo de las familias y la caída de las ventas minoristas, el Gobierno analiza la posibilidad de otorgar un bono de fin de año y eximir del pago de Ganancias al aguinaldo para estimular el consumo. No obstante, ese ingreso extra, podría destinarse a saldar deudas pendientes o a gastos estacionales de vacaciones y Fiestas, por lo que no habría cambios en los hábitos de consumo. Hay un nuevo "consumidor racional".

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La crisis trajo un nuevo modelo de consumidor. Es racional, infiel y desafía a las marcas. Según cuenta Ámbito Financiero, los compradores admiten que hablan más de plata con sus familiares y amigos, en casi un 70%; que dejaron de comprar marcas que les gustan mucho (61%) y que evitaron financiarse a largo plazo, en 12 cuotas por ejemplo (53%).

Es en este marco que se habla del "consumidor racional" que no compra de manera automática; presta atención en las góndolas y explora marcas y productos; tiene mayor conciencia de lo que gasta; sigue bailando al ritmo de las ofertas. Acá un detalle del ranking de las ofertas preferidas.

Si se compara al mes de agosto de 2016 con noviembre de 2014, en términos de presupuesto, las familias disminuyeron sus gastos en la categoría alimentos, bebidas, limpieza y tocador (ese rubro acapara hoy el 22%, con una baja del 6% con respecto a 2014). Ante la quita de subsidios aumentaron los gastos en servicios hogareños y transporte (avanzaron tres puntos porcentuales a 16% y 9% respectivamente en referencia a ese período).


Más del 50% de los argentinos esperará para evaluar la gestión de Mauricio Macri cuando se cumpla un año. Sin embargo, de acuerdo con el informe con datos a agosto último, ya la mitad de los encuestados consideró que es "bastante probable o muy probable" que haya una crisis durante 2017. Pese a ello, sólo el 24% estima que su situación económica estará peor o mucho peor a futuro. Casi el 60% prevé que estará mejor o mucho mejor.

De acuerdo con Pulso Social 2016, con respecto a las expectativas de los consumidores, se pasó de la "esperanza" en el nuevo Gobierno a "creo que vamos a estar mejor, pero no creíamos que íbamos a tener que sacrificarnos tanto".