El sábado pasado el público no pudo acceder a Tecnópolis durante dos horas porque fue cerrado para uso exclusivo de hijos de ministros y funcionarios del Gobierno. El ministro de Cultura, Hernán Lombardi, admitió el hecho, pero le restó importancia.
Durante dos horas Tecnópolis se convirtió el sábado pasado en un paseo VIP para los hijos de ministros y funcionarios del macrismo. El público en general tuvo que esperar durante más de una hora la apertura de las puertas para poder entrar mientras los hijos de la élite gobernante tenía el predio para su uso exclusivo.

Tal como viene sucediendo con el CCK que cada vez más es utilizado para eventos de empresas privadas (Iberia y editorial Perfil entre otras) en detrimento de las actividades culturales abiertas al público en general el macrismo cuidó de mezclar a sus hijos con los de los trabajadores.

Así lo reveló el martes pasado la periodista Mariana Moyano en su blog, denuncia que fue tomada por Página/12 a quien el ministro de Cultura de la Nación y encargado de gestionar Tecnópólis, Hernán Lombardi, confirmó la información aunque intentó restarle importancia. "Todo el público que concurrió ese día pudo ingresar a horario y disfrutar de Tecnópolis sin problemas", sostuvo. Sin embargo el funcionario fue desmentido por los trabajadores del paseo educativo.

Embed
Uno de dichos trabajadores de Tecnópolis aseguró que el sábado pasado las puertas del predio se abrieron una hora antes de lo usual sólo para beneficio de unos 40 funcionarios con cargos políticos y sus familiares y que recién dos horas más tarde, es decir una hora después de lo usual, se abrió el predio para el público en general.

"Nos dijeron que todo el laburo era para recibir a familiares de laburantes del ministerio, pero era exclusivo para funcionarios. Encima, no nos pagaron las horas de más que trabajamos" confió a Página/12 ese mismo trabajador. En tanto otro empleado reveló que "algunos de los stands del ministerio fueron cerrados dos días antes para ser refaccionados y hasta desinfectados; y algunos fueron puestos a punto contrarreloj para que los hijos de los funcionarios pudieran inaugurarlos, dado que quedaron sin uso tras la reinauguración del predio, en julio de este año". Ya durante la semana, los trabajadores habían sido notificados que debían trabajar en exclusiva para sus patrones.

Algunos stands fueron cerrados dos días para ser desinfectados

El uso privado de un predio público por parte de funcionarios, además de escandaloso constituye un delito tipificado en el Código Penal como peculado e incluso podría caberle la calificación de abuso de autoridad.

Desde que se hizo cargo de Tecnópolis, el Gobierno utilizó sus instalaciones para actos políticos, como el que tuvo lugar el viernes, cuando Macri juntó a miles de intendentes de todo el país, un uso que suele darle también al CCK.

Pero el sábado, los funcionarios macristas y principalmente del ministerio de Educación y Deportes que conduce Esteban Bullrich, se reservaron el predio para el disfrute exclusivo de sus familias, sin una justificación que tenga que ver con la gestión.

No fueron a inaugurar una muestra, ni hubo una actividad concreta, ni un anuncio previo. Entre los asistentes VIP, que figuraban en una lista, estuvieron, además de Bullrich, el jefe de gabinete de Educación, Diego Marías; el director Nacional de Desarrollo Universitario y Voluntariado, dependiente de la secretaría de Políticas Universitarias, Pablo Domenechini y el secretario de Deportes de la Nación, Carlos Mac Allister, entre otros. Desde el ministerio evitaron realizar declaraciones sobre lo sucedido.

Embed
"Nos hicieron llegar dos horas antes. Siempre llegamos a las 11 de la mañana y comenzamos a trabajar a las 12. Esta vez, llegamos a las 9 y le abrimos a los funcionarios a las diez. La gente que viene siempre no entró sino hasta que se fueron los familiares de los funcionarios", describió otra de las trabajadoras del predio.

"Las dos horas que estuvieron en las muestras y los juegos fueron bastante tranquilas. Hubo una sola persona que notó que no era nada normal que estén tan solos, sin nadie alrededor. Fue una señora mayor, que me preguntó qué días y en qué horarios abría Tecnópolis. Cuando le contesté, se dio cuenta que lo habíamos abierto antes. Me preguntó por qué: porque vinieron ustedes, le contesté. Se me quedó mirando", relató un trabajador a Página/12.