El pobre hombre quería comer en paz y de repente se encontró con una sorpresa muy desagradable. Como era de esperarse descargó su asco en las redes sociales.
Un futbolista de la liga nacional de los Estados Unidos volcó todo su asco al encontrar una cabeza de pollo entre las alitas que compró en el restaurante Buffalo Wild Wings de Wisconsin.

Si es un caso de publicidad en redes sociales entonces es uno muy peligroso porque la foto que compartió el futbolista Jared Cook el viernes pasado en su perfil de Twitter es por demás desagradable.

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"Esto fue lo que me pasó cuando fui a comer el jueves", escribió Cook, que juega en los Packers de Green Bay, en Wisconsin. Desde la empresa le contestaron al futbolista que el tema era "muy serio", pero Cook decidió reírse del episodio: "Es porque el pollo es muy fresco", convino.