Lejos de provocar los gritos de terror que esperaba, el hombre pasó de ser un personaje macabro a ser el blanco fácil para una sorpresa desagradable.
Un humorista británico quiso copiar la moda estadounidense de las bromas pesadas con payasos que persiguen personas pero le salió horriblemente mal en un shopping de Chatham, Reino Unido.



broma payaso salió mal
Este payaso no se come a nadie