Una especie de hongo, inofensivo para el ser humano, causó las lesiones que provocaron la mortandad masiva de mojarras en el lago de Embalse y que se reportaron en los últimos dos meses.
A esa conclusión llegó un informe realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC). El trabajo resaltó que la temperatura del agua, más baja de lo habitual para esa época del año, podría haber contribuido al agravamiento del cuadro.

A mediados de agosto comenzaron a encontrarse, en distintos puntos de la costa del lago más extenso de Córdoba, centenares de mojarras muertas y con lesiones evidentes.

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La investigación comandada por el doctor Miguel Mancini, de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UNRC, que trabajó junto a un grupo de profesionales, fue realizada a pedido de dos entidades de Villa Rumipal: la Fundación Gustavo Riemann y la Municipalidad.

Entre otras cuestiones, el trabajo confirmó, tal como se presumía, que hubo una sola especie afectada: la mojarra del género Astyanax o de cola colorada y descartó que se haya propagado a otras, tales como pejerrey, carpa o tararira, también presentes en este lago. Los técnicos tomaron muestras de peces vivos, moribundos y de agua, en distintos sectores del espejo de agua, los días jueves 8 y lunes 19 de septiembre.

"La mortandad de peces en el Embalse durante los meses de agosto y septiembre de 2016, se debió fundamentalmente a la presencia del oomyceto del género Saprolegnia", concluyó el informe. Agrega, como dato técnico, que análisis moleculares recientes probaron que estos microorganismos se diferencian de los "hongos verdaderos", como se los consideraba hasta hace un tiempo.

Actualmente se están desarrollando en la UNRC cultivos para poder identificar la especie de Saprolegnia que actuó sobre las mojarras del embalse calamuchitano.

El estudio, a su vez, descartó enfermedades parasitarias y también desestimó que las bacterias halladas hayan causado la mortandad.

Por otra parte, el informe determinó que "las bajas temperaturas ambientales registradas en los últimos meses podrían tener un rol importante, ya que han generado una disminución de la temperatura del agua del embalse, lo que podría favorecer la gravedad del cuadro", concluyeron. Mientras, el resto de los parámetros analizados estuvieron dentro de los valores habituales.

"Las mojarras de cola colorada (Astyanax) son las más afectadas, presentando altas tasas de morbilidad y letalidad. Los hallazgos histopatológicos comprueban la gravedad y extensión de las lesiones de la piel, las cuales son las responsables finalmente de la muerte de estos peces", indica una parte central del reporte. Los investigadores adelantaron que continuarán realizando estudios para determinar los factores que predisponen la aparición de la enfermedad o que potencian la virulencia de Saprolegnia.