En el Masters 1000 de Shanghai, el canadiense Vasek Pospisil falló un primer saque en el duelo ante el búlgaro Grigor Dimitrov y la pelota dio de lleno en la panza de uno de los alcanzapelotas, que no pudo contener el llanto.
Al ver el dolor del niño, Dimitrov, que luego terminaría perdiendo el partido, frenó las acciones y le obsequió su muñequera.