El deseo de Camila Brusotti era poder estar en el Vaticano para la canonización del cura Brochero y lo pudo cumplir. Acompañada por su papá Javier Brussoti y Monseñor Alfonso Delgado, la joven viajó y vivió de cerca la ceremonia que encabezó el papa Francisco.
Con mucha emoción y alegría, así vivió la familia Brusotti la canonización del cura José Gabriel Brochero, a quien le adjudicaron el milagro de haber curado a la pequeña sanjuanina tras haber estado 45 días en coma.

El 10 de septiembre una junta médica del Vaticano reconoció el segundo milagro atribuido a Brochero.

Camila también estuvo acompañada por Nicolás Flores, el chico que se recuperó de un accidente de tráfico sufrido cuando tenía solo once meses, que lo dejó en estado vegetativo. Este es considerado el primer milagro del cura argentino.

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Caso Camila

En octubre de 2013, la joven Camila llegó al hospital Cimyn inconsciente y con traumatismo de cráneo, entró en coma y su vida peligraba. En los exámenes, el cuerpo médico halló hematomas y heridas de vieja data, por lo que se presumió que la pequeña era golpeada.

En aquel entonces, su madre, Alejandra Ríos, y su padrastro, Pedro Oris, habían declarado ante la policía que la chiquita se había caído de un caballo. Esta versión prontamente fue desestimada y hoy ambos están presos.

Sin embargo, en medio de la desesperación, llegó a manos de Marina, la abuela materna de Camila, una imagen del cura Brochero (1840-1914) y un librito de su reciente beatificación. Se lo acercó una amiga que sabía que el cura gaucho ya había hecho un milagro con Nicolás Flores.

Flores tenía apenas 11 meses cuando sobrevivió a un grave accidente automovilístico en Córdoba el 28 de septiembre de 2000 y para él también la vida parecía estar en la recta final hasta que la imagen de José Gabriel del Rosario Brochero llegó a manos de Osvaldo, su padre, que le pidió al cura su intercesión por la vida del bebé, que ya había sufrido tres paros cardiorrespiratorios y pérdida de masa encefálica. "Si son creyentes o hicieron alguna promesa comiencen a cumplirla porque esto es un milagro", dijo el médico. Había ocurrido el primer milagro.

En enero de 2002 la historia llegó por carta a la comisión que estudiaba la beatificación del sacerdote. En 2014 el papa Juan Pablo II lo declaró Venerable y en 2013, Benedicto XVI lo consagró Beato.

La estampita del hombre que el 4 de noviembre de 1866 se ordenó sacerdote acompañaba a la familia de Camila. Luego de unas semanas de internación los médicos que la asistieron dijeron casi desconcertados que la niña había salvado su vida "por razones desconocidas". A los dos meses volvió a caminar, pese a que todavía debía atravesar una cirugía reconstitutiva de cráneo. Tenían que colocarle una placa reabsorbible.