Desde distintas organizaciones y webs esecializadas, intentan conscientizar sobre la importancia de la práctica, que este fin de semana festejó su día mundial. En esta nota todo lo que hay saber.
Con dos años y 10 meses, un chico manda a lavarse las manos a quien llegue a casa y él mismo lo hace. ¿El argumento que utiliza? "Porque llegamos de la calle". La importancia de fijar hábitos saludables en los primeros años para prevenir enfermedades

Según las últimas cifras difundidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo mueren más 5 mil niños y niñas menores de cinco años a diario, como resultado de las enfermedades diarreicas, debidas en parte a prácticas higiénicas deficientes. ¿Tenías noción que un aprendizaje correcto acerca del lavado de manos puede significar la diferencia entre la vida y la muerte?, se preguntan desde la web Sos-soy mamá, que alienta a informarse sobre el tema.

A partir de 2008, todos los 15 de octubre se celebra el Día Mundial del Lavado, impulsado por Alianza Global, una ONG que cuenta entre sus miembros al Banco Mundial y UNICEF.

¿QUÉ? ¿HAY UN MODO CORRECTO PARA LAVARSE LAS MANOS?


* Mojar las manos con agua limpia.
* Aplicar una pequeña cantidad de jabón.
* Frotar las palmas entre sí —fuera del agua—.
* Frotar los dedos y los espacios entre ellos.
* Frotar las uñas contra las palmas
* Frotar el dorso de cada mano.
* Enjuagar con agua corriente limpia.
* Secar las manos con una toalla o toalla de papel limpias.

El tiempo ideal de lavado que garantiza que cada paso fue llevado de manera correcta es 20 segundos. Una forma sencilla para que los niños puedan calcular es encontrar una canción familiar que tome ese tiempo para cantarla; por ejemplo, cantar dos veces la canción del "feliz cumpleaños" alcanza los 20 segundos.

LOS MOMENTOS CLAVE DEL LAVADO DE MANOS


* Lavarse las manos solamente con agua no es suficiente. Los momentos críticos son los siguientes:
* Antes y después de manipular alimentos y/o amamantar.
* Antes de comer o beber, y después de manipular basura o desperdicios.
* Luego de manipular carnes crudas a otros alimentos, estén o no cocidos.
* Después de ir al baño, sonarse la nariz, toser o estornudar y luego de cambiarle los pañales al bebé.
* Luego de haber tocado objetos "sucios", como dinero, llaves, pasamanos, etc.
* Cuando se llega a la casa de la calle, el trabajo, la escuela.
* Antes y después de atender a alguien que está enfermo o de curar heridas.
* Después de haber estado en contacto con animales.

OTROS TIPS IMPORTANTES


* Cambiar a menudo la toalla de mano.
* Las jaboneras deben tener orificios que permitan drenar la humedad del jabón para evitar la acumulación de gérmenes.
* En baños públicos: usar toallas descartables para cerrar la canilla después de haberse lavado las manos (qué alivio leer este tip y sentirme menos loca por mis "manías").

BONUS TRACK: ¿CÓMO INSTALAR EL ÁBITO EN LOS MÁS CHICOS?

* Como en muchos temas de crianza, recordar las tres P: preparación, práctica y paciencia.
* Aprendamos a sonreír ante las inevitables mojaduras e inundaciones.
* Durante varios años, alentemos el hábito pero no lo esperemos, sigamos acompañando hasta que se instale.
* Que se acostumbren a hacerlo todos los días y antes de cada comida, así dejaremos de luchar cada vez que lo intentamos.
* Que nos vean hacerlo a nosotros y a hermanos mayores.
* No nos enojemos cuando no lo hicieron, pero acompañemos de vuelta al baño para que no se acostumbren a zafar.
* Entremos también por otros sentidos: jabones con formas, colores y perfumes variados pueden resultar atractivos.
* Investiguemos bien los por qué de este hábito: son muy convincentes! Y así lograremos insistir sin rendirnos.