El director de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, y la subdirectora del organismo, Silvia Majdalani, responderán este jueves preguntas de senadores y diputados opositores sobre el espionaje a Gustavo Sylvestre y Mauro Federico.
El próximo jueves, el director de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, y la subdirectora del organismo, Silvia Majdalani, se presentarán con una pila de carpetas confidenciales ante la poderosa Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia. Los senadores y diputados de la oposición lanzarán una catarata de preguntas y reproches sobre los dos funcionarios del Gobierno. La denominada "comisión fantasma", que funciona en la blindada oficina 602 del 6º piso del edificio de Hipólito Yrigoyen 1708, tiene un presupuesto propio que supera los 11 millones de pesos.

Según pública este lunes en su edición impresa Ámbito Financiero, el senador radical Juan Carlos Marino es uno de los más antiguos miembros de esa comisión y este año el Gobierno de Cambiemos le confió su presidencia. "El jueves vamos a tratar varios temas. No sólo estamos preocupados por los supuestos hechos de espionaje que sufrieron los periodistas Mauro Federico y Gustavo Sylvestre, sino también lo que ha pasado con (Juan José) Gómez Centurión y las denuncias que viene presentando la diputada Elisa Carrió", adelantó Marino en diálogo con el diario económico.

Carrió había enviado una nota para reunirse con la Bicameral y hasta pidió la disolución de la AFI. Como una suerte de socia incómoda del Gobierno, la diputada había denunciado que el restituido director de la Aduana había sido víctima de una operación que incluía seguimientos y escuchas ilegales.

Según Marino, las autoridades de la AFI "dieron un paso novedoso al autodenunciarse para que la Justicia determine si hubo algún tipo de responsabilidad interna" en la trama del espionaje ilegal contra periodistas del Grupo Indalo. El senador también pedirá que el juez Federal Luis Rodríguez, a cargo de la investigación por el hackeo de las cuentas de correo de los periodistas de C5N y Ámbito Financiero, gire las actuaciones a la Comisión Bicameral.

"Tengo la intención de sacar todos los tabúes que siempre hubo en torno a esta comisión, por eso apuesto a la transparencia de sus actos", dice Marino. El senador pareciera saber que su apuesta es muy alta e inmediatamente busca dejar sentado que aunque él la presida, "es la oposición la que tiene la mayoría".

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Tal vez ésa sea la buena noticia. Desde su conformación, pocas veces la Bicameral que debería controlar a los organismos de inteligencia estuvo integrada por una mayoría que no es del color del Poder Ejecutivo. De los 14 miembros de la comisión, seis son del opositor Frente para la Victoria, uno del massista Frente Renovador, cinco del interbloque Unión-PRO, y dos de bloques unitarios que vienen votando a favor del Gobierno.

El jueves la oposición hará varios planteos. Uno de ellos será sobre lo que consideran "un plan meticuloso de acciones clandestinas e ilegales para espiar a periodistas". Además se hará una queja formal sobre la utilización de los fondos reservados de la AFI.

Tal como adelantó el diario económico, el aparato de inteligencia del Estado contará para el próximo año con casi 3.500 millones de pesos. La AFI recibirá 1.804.468.000, un 25% por arriba de los 1.450 que se había presupuestado para este año.

Por otra parte, el ministerio de Seguridad sumará un total de 1.451.373.946 pesos para las tareas de espionaje de sus fuerzas federales. Y la cartera de Defensa tendrá 199.999.874 pesos para las áreas de inteligencia.

Este año, a través del Decreto 656/16, el presidente Mauricio Macri derogó una norma sancionada en 2015 que habilitaba el acceso público a la información sobre el uso de los fondos de la central de inteligencia. Ahora esas erogaciones volvieron a quedar bajo la sombra de la absoluta confidencialidad.