Mauro Szeta
Mauro Szeta

Un joven de 15 años fue confundido con su propio hermano y lo mataron. Sus familiares quemaron la casa del sospechoso.

Héctor tenía 15 años y era adicto al paco. Convivía en un mundo marcado por el narcomenudeo.

Días antes, su barrio, villa Springfield había sido allanado por la justicia en una causa que terminó con el secuestro de droga y varios detenidos.

Héctor convivía además en un mundo familiar complejo. Uno de sus hermanos había estado preso por robo.

El cuerpo de Héctor apareció a 200 metros de la villa Springfield, típico escenario destinado a los consumidores que salen con su dosis de droga del barrio.

No es la primera vez que a días de un allanamiento por drogas donde se tocan determinados intereses, matan a un consumidor de paco.

Lo mismo pasó durante este año en villa Itatí. De acuerdo con los investigadores, una vez que se mete en prisión a un grupo narco, otro se hace dueño de la zona.

"Como su mensaje mafioso, de marcar territorio, matan a un consumidor para marcar presencia y decir 'ahora nos tienen que comprar la droga a nosotros'".

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Tras el crimen del menor, sus familiares incendiaron la casa del sospechoso. Ese hombre, el acusado de unos 38 años terminó preso por el homicidio.

La sospecha de la fiscalía número 6 de Quilmes es que también pudo tratarse de un crimen por error, y que en realidad buscaban a un hermano de la víctima para matarlo.

"Parece que el criminal confundió a los hermanos por una campera", contó un investigador.

Lo que está descartado de plano es un homicidio en ocasión de robo. Todos los caminos investigativos conducen al mismo lugar: paco. El paco mata. Y por el paco, te matan. Ley actual.