Una gran cantidad de mujeres se encuentra concentrada en el Obelisco para iniciar la marcha contra la violencia de género y los femicidios, que llegará a Plaza de Mayo. Mujeres con niñas y niños, la mayoría vestidas de negro, llegaron con paraguas para protegerse de la lluvia, luego del paro de una hora que se cumplió de 13 a 14.
Miles de mujeres vestidas de negro, bajo una intensa lluvia y al grito de "Ni una menos, vivas nos queremos" tomaron las calles porteñas en su primer paro contra la violencia de género y los femicidios, que se cumplió entre las 13 y las 14, como paso previo a la marcha convocada para las 17 y que unirá el Obelisco y la Plaza de Mayo.

En el Congreso nacional, en la Legislatura porteña, o en el aeropuerto de Ezeiza y en muchos otros puntos de la ciudad y sus alrededores, las mujeres de negro hicieron un "ruidazo", que se escuchó en todos los barrios capitalinos.

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La manifestación fue especialmente notable en el microcentro porteño donde se concentran organismos públicos desde donde salieron ellas a las calles para visibilizar las discriminaciones y la cultura machista que termina en la expresión mas grave de la violencia: los femicidios.

La movilización que se gestó espontáneamente hace sólo una semana, a partir del horrendo asesinato de la adolescente Lucía Pérez, de 16 años, en Mar del Plata, tuvo amplia adhesión de de empleadas de organismos públicos, de empresas privadas, policías, mujeres que realizan tareas de limpieza en oficinas céntricas, periodistas de medios con sus redacciones en la zona -entre ellos, Télam- acompañadas en el "ruidazo" con las bocinas de colectivos y automovilistas.

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Luego de una hora de paro y ruidazo, las mujeres de negro, acompañadas por hombre que se sumaron a la protesta, terminaron la primera acción del día de protesta contra los femicidios con un aplauso y un abrazo colectivo.