Un policía es investigado por inventar una historia que incluía un robo en el que había resultado herido en la frente, para evitar ser sancionado por llegar tarde a su trabajo en Villa La Angostura, en el departamento Los Lagos, en el sur de la provincia del Neuquén.
Se trata de un agente nuevo, de 23 años, que reside en Senillosa, pero se le dio como destino la comisaría 28 de Villa La Angostura.

De acuerdo con el reglamento policial, un agente no se puede alejar de la jurisdicción en la que trabaja, salvo que lo autorice un superior.

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La regla tiene la finalidad de que los comisarios sepan del personal que disponen en caso de producirse una situación de emergencia en las que se debe convocar a todo el personal, incluidos los que están fuera de servicio.

El policía en cuestión decidió durante su franco volver a Senillosa sin la autorización necearia
y el lunes, cuando tenía que presentarse a trabajar en Villa La Angostura, todo se le complicó.

Una fuente de la fuerza reveló a LM Neuquén que "como se le había pasado el colectivo se fue a la Comisaría 11 de Senillosa, donde mientras tomaba mate con el personal de guardia les contó la situación".

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A sabiendas de que podría ser sancionado por no presentarse a cumplir el servicio "los compañeros de Senillosa le ofrecieron montar un operativo de control vehicular para que él aprovechara para consultar a los conductores si lo acercaban hasta La Angostura", detalló el informante.

La idea fue descartada y el agente comenzó a caminar por la Ruta 22 a la 1:45 de la madrugada, pero al observar que nadie lo levantaba mientras hacía dedo fue tramando una suerte de excusa que ahora lo tiene contra las cuerdas dentro de la fuerza.

El joven llamó por teléfono y denunció que lo habían levantado en una camioneta Volkswagen Amarok de color gris con ventanillas polarizadas. En el supuesto vehículo iban dos hombres que al advertir que se trataba de un policía, entre la zona de la báscula y Arroyito comenzaron a agredirlo para sacarle el arma reglamentaria.

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El agente relató haber arrojado el arma para que no quedara en manos de los delincuentes y luego se tiró de la camioneta en movimiento. La caída, según "su película", le provocó una herida en la frente que requirió tres puntos de sutura. La alerta disparada obligó a los efectivos de la Comisaría 11 a montar un operativo de control, pero no se logró ubicar el vehículo.

Esta extraña situación derivó en una investigación interna que permitió determinar que el intento de robo habría sido inventado por el agente, quien buscó una excusa, incluso provocándose un corte, para zafar de una posible sanción que ahora parece ser inevitable.