En 1966, General Motors testeó el Electrovan, el primer vehículo del mundo alimentado por celdas de combustible de hidrógeno.
Desde ese momento, GM ha invertido más de u$s2,5 mil millones en esta tecnología y lidera el número de patentes registradas junto con Honda, su colaborador desde 2013 en el desarrollo de un sistema de próxima generación que será más potente.