Dos expertos del rock te explican en las razones del éxito del ex líder de Pink Floyd en la Argentina.

Érase una vez una ciudad apodada “de la Furia” que cruzó hacia el lado oscuro de la Luna y llenó ocho veces el estadio de River para presenciar la mítica ópera de rock progresivo “The Wall”. La obra cumbre de Pink Floyd llegará al público argentino presentada por el ex líder de la banda, Roger Waters, entre el 7 y 18 de marzo de 2012. Pero, ¿cómo es posible que “Rogelio Aguas” despierte el fanatismo nostálgico de más de medio millón de personas, a razón de unas 66 mil por noche? “Primero que nada, es falsa la premisa de que el rock sea un nicho. Es popular en la Argentina, sobre todo el clásico”, aclaró Sergio Marchi a minutouno.com.

Especializado en rock, y sobre todo amante de Pink Floyd, Marchi supo tener un programa en radio llamado “Rock Boulevard” que le enseñó cuán arraigado está el rock en el gusto del público. “En los años '60 y '70 se escuchó mucho rock clásico. Era la gente que no escuchaba a Palito Ortega, como yo, y ahí hay una mística”, explicó.

Es un público muy influyente, de más de 40 años, que va al show de Waters y lleva a los sobrinos o a los hijos”, señaló el periodista. Entonces, ¿cómo explica el misterio? “Cuando a la gente le ofrecen algo de primer nivel no lo duda. Va, repite, invita. Es por la nostalgia”, resumió.

Un breve ejercicio de memoria hizo que Marchi volviera a la época en la que un álbum como “The Wall” era una joya difícil de encontrar: “Mis ejemplares de ‘The wall’ en vinilo eran industria uruguaya. Creo que los militares la habían prohibido, o no. No sé, porque perseguían militantes, no rockeros. CBS lo editó”, rememoró el periodista.

Pero él no fue el único capaz de volver el tiempo atrás: “La película ’The Wall’se dio durante años en el ‘Select’ de Lavalle y Suipacha. En los 10 años que se habrá dado fue mucha gente a verla. Si Waters viniera a presentar ‘The pros and cons of hitch hiking’ no sé si llenaría tantos River. La obra ayuda”, conviene Bobby Flores.

En una charla con minutouno.com, el musicalizador, DJ y actual director de Programación, Operaciones y Medios Digitales de MuchMusic, aseguró que las ocho fechas en River de Waters no es motivo de asombro. “Sí me sorprende que los Jonas Brothers hagan tres”, señaló.

“En una ciudad de 10 millones de habitantes, hay público para todos. Pero Waters traspasa estratos sociales y cronológicos. No hace falta ser contemporáneo. Es como Ramones. Cuando tocaron acá no llenaron River sólo de punks, había de todo”, explicó Flores.

El fanatismo y éxito del espectáculo en la Argentina “tiene que ver con que Waters es uno de los últimos grandes del rock que está haciendo algo extraordinario. El público sabe que es lo más cerca que va a estar de Pink Floyd, y en la Argentina ‘The dark side of the moon’ fue un disco que sonó en todas las casas”, agregó Marchi.

¿Y la crisis, esa que hace que no sepamos en septiembre de 2011 lo que estaremos haciendo en marzo de 2012? No es un obstáculo para reavivar la llama: “El dólar se puede disparar, pero la gente dice ‘sí, pero a Roger Waters no me lo puedo perder’, porque es algo muy fuerte”, remató Marchi.

“Yo vi el show en Dinamarca y no fue ni remotamente tan fuerte como en Buenos Aires. Y eso no fue por la gente”, advirtió el periodista de rock. “Es una gira de arenas, es decir, de estadios chicos y techados. Lo más cercano a eso que tenemos es el Luna Park, pero suena mal. Rogers Waters va a ser muy distinto en grande, nadie se quiere perder esto, y lo bien que hacen”, señaló.

“Si hay músicos, como Ricardo Arjona, que tienen tan bajo nivel, hacen 30 Luna Park, ¿por qué no va a hacer ocho Rivers Roger Waters?”, lanzó. Pero para Flores no hay punto de comparación. “Es un fenómeno de gran ciudad. Hay gente que viene de afuera para verlo porque toca en acá. Buenos Aires es considerada una fecha a remarcar en las giras”, puntualizó.

“Lo que pasa es que acá el músico toca en lugares grandes. Lo que los subyuga a los tipos es que acá hacen un estadio”, convino Flores. “Acá no es negocio tocar, pero es un show que les queda a ellos para hacer registros en vivo. Obvio que se corre la bola entre los artistas de que es una buena fecha”, reveló.

Entonces, ¿es hora de que Buenos Aires empiece a construir “esa” pared? “Todavía puede cumplirse la fantasía de todo rockero de que Pink Floyd toque en el Valle de la Luna”, lanzó Marchi, y tiró la posta: “El gobierno debería hacer algo con eso, sacarían más votos en octubre…”.


 


@mafaldachan