Tras ser absuelto por la Corte Suprema y a más de 11 años del hecho, el protagonista del caso habló por Vorterix y contó cómo fue su vida en la cárcel. "El caso hoy está impune", remarcó.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación absolvió ayer martes a Fernando Carrera, quien había sido condenado a 15 años de prisión por la denominada "Masacre de Pompeya", ocurrida en 2005 en ese barrio porteño y en la que murieron dos mujeres y un niño.

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En diálogo con el programa Guetap (Vorterix), el principal protagonista del hecho expresó que "la alegría es inmensa", después de "11 años y medio de sufrimiento". "Estuve 7 años, 4 meses y 13 días en prisión", detalló Carrera, a sólo un día de ser declarado inocente.

"Ese tiempo no te lo devuelve nadie, perdí parte de mi vida", reflexionó durante la charla radial, al tiempo que pidió: "Tardaron 11 años en decir quién no fue (el asesino), espero no tarden tanto en decir quienes son los culpables", y subrayando que "el caso hoy está impune".

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LA MASACRE DE POMPEYA

El hecho que originó este caso se registró el mediodía del 25 de enero de 2005, cuando Carrera, que trabajaba como empleado e iba al volante de un Peugeot 205, atropelló y mató a dos mujeres y a un niño en Pompeya.

Carrera dijo que huía porque era perseguido por desconocidos que lo querían agredir y que abrieron fuego contra su auto, provocándole heridas graves que lo dejaron inconsciente.

Los policías federales, que en aquella ocasión vestían de civil, aseguraron que el hombre era un ladrón que atropelló a las tres personas cuando escapaba de ellos.

Esa versión policial fue la utilizada por los jueces para arribar a una condena de primera instancia pero los abogados de Carrera cuestionaron la "arbitrariedad" de la misma ya que entendieron que había omitido valorar una serie de peritaje, declaraciones testimoniales y hasta imágenes de televisión que probaban la inocencia de su defendido.

En su recurso de queja, la defensa denunció la "convalidación de un procedimiento policial irregular" que buscó encubrir "el exceso del uso de la fuerza mediante la contaminación de la escena del crimen".