Puede que sus detractores nunca los reconozcan como una forma válida de comunicación, pero los dibujitos que llenan de color los chats son tan importantes como los jeroglíficos egipcios.
Con un diseño básico a base de cuadraditos, perdón, píxeles, los emojis cambiaron en 1999 el modo en que se desarrollan las conversaciones por chat. Quizás por eso desde el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en los Estados Unidos, consideraron oportuno sumarlos a su colección.

El museo acaba de adquirir una copia digital de los 176 dibujos de 12 x 12 píxeles originales que fueron creados bajo la supervisión de Shigetaka Kurita para la compañía japonesa NTT DOCOMO, según informaron desde el sitio del MoMA.

Como si se tratara de los herederos lógicos de los jeroglíficos egipcios, los emojis son utilizados para transmitir emociones más allá de adornar los mensajes, explicaron los curadores del museo. Por eso merecen un lugar al lado de la arroba, que también se exhibe en el MoMA.

Su uso es un boom en celulares desde 2011, cuando Apple los incorporó a su iOS, pero están presentes en los mails desde los setenta.